viernes, 15 de junio de 2007
ensayos: retro is over
RETRO IS OVER
"La única cosa que no podemos alterar es el futuro" sugiere Dana Scully, la popular agente de los X-Files, en su tesis de titulación. Cuantas veces se ha dicho que la historia la escriben los vencedores, que nada es verdad hasta que aparece en la televisión, que lo del viaje a la luna fue tan sólo un excelente montaje. Una cortina de humo. Creer que todo tiempo pasado fue mejor, que lo que nuestros abuelos cuentan es irremediablemente cierto, que es inútil ese toque de aventura y riesgo que desgaja nuestras emociones primigenias. Ese es el principio de lo retro.
Si en el presente convergen disparates con web site incluido, en el pasado se encuentra supuestamente el refugio de nuestra identidad: esa (un)hope por un brillante porvenir que nunca llego o, si lo hizo, no cumplió con todas las expectativas. ¿Revoluciones? ¿Explosiones nucleares? Cosas así ya tuvieron lugar. Al ser todo borrado del mapa, lo retro se compone simplemente de los fragmentos de una realidad a medias; es un loop que se repite sobre una superficie jabonosa cada determinado tiempo. Si no hay futuro, no hay pánico.
Trastocando a Baudrillard, sobre lo retro se ha dicho todo. Jamás ha ocurrido nada. Antes éramos mejores, nos divertíamos más. Antes, antes, ahora ya no. Todo se reduce a imitar, copiar, coleccionar, revalorizar. [lounge, Hello Kitty, la segunda guerra mundial, teoría de la relatividad] Se habla de "redescubrir" -el verbo es deliciosamente estúpido- las cosas que, por azares del destino -la ley de la oferta y la demanda, la edad o la memoria- nos habíamos "olvidado" que nos gustaron en algún instante o momento de nuestra vida. Esa es esencia de lo retro.
Los recuerdos alimentan nuestra alma en crisis; existen en nuestra mente como souvenirs de niño interior. Cualquier estación de esperanza inquieta, un sueño quemado que después de todo, sigue ahí. [I Love Lucy, punk rock, comics, el primer beso] La misma historia de siempre. Si en el devenir de la historia, las formas originales de la cultura ya han sido exploradas, se supone entonces un predominio de una gestión conservadora. La reactificación de la elementabilidad de las cosas, el fin de la modernidad, de la vanguardia, del arte, de la ciencia. Nuestra cultura pasa por una fase necroretrospectiva; estamos viviendo una época de agotamiento o tal vez, simplemente sea un período de mutación.
Si los futuristas de a principio de siglo querían librarnos de toda esa gangrena de personajes que no cesaban de explotar viejas glorias, su fallo más grande fue aliarse a un movimiento tan retro como el fascismo justo cuando los límites del conocimiento coincidían geométricamente con la imposición de nuestras fronteras. Pareciera que a la vida sólo podemos entenderla en retroceso, Mark Twain decía "Cuando era joven podía recordar cualquier cosa, hubiera ocurrido o no". Cuando miramos sobre el hombro, es la memoria lo que hace más viejas las cosas. La idea finisecular del 2000 nos consume desde décadas atrás, pero al llegar el momento seguramente será un let-down para muchos. [neo primitivismo, democracia, discos de 45 rpm, Esquivel] ¡Sorpresa! el milenio empezó en 1995, sólo que no nos hemos dado cuenta de ello.
La bucólica idea del retro ha estado con nosotros toda la vida, antes le llamábamos nostalgia. [break dance, macramé, El Show de los Polivoces, plataformas] En su fase inicial, la nostalgia entro a nuestra vida como término médico para describir la condición psicológica de los soldados que pasaban demasiado tiempo en el frente de batalla. Del griego nostos (volver a casa) y del latín algos (dolor). Resulta paradójico que algo ubicado como un desorden depresivo se nos venda actualmente como un estado anímico de cursi sentimentalismo.
Ahora la Nostalgia -o neostalgia para los retroptimistas- sugiere un cierto apego por una época perdida. La nostalgia es una guia defectuosa por nuestro pasado, una salida de emergencia que nunca existió como tal, una comodidad seductora que nos hace sentir bien ante la amenaza del progreso. [glam, Holocausto, Capulina, Operation game] Incluso, la nostalgia le gana la pelea a la historia; en la revisión, siempre es más bonita ante nuestros ojos, con más colorido, acción o romance. En lo retro, las respuestas no están en el viento, las encontramos en el pasado.
Si el futuro es tan brillante que debemos usar lentes, si el presente ha sido degradado y el pasado distorsionado, demos paso a las mentiras de lo retro. El pasado es, aparentemente, accesible y divertido, pero tan bien fríamente selectivo y carente de autenticidad. Los años dorados tienen una enorme carga de censura, su historia es un conjunto de mentiras acordadas. Un vano temporal. [ovnis, aerobics, Steve Austin, Pac-man] Nuestra cultura se ha vuelto tan revisionista que hemos dejado poco espacio para cualquier novedad; por eso, se entiende que un músico de línea dura como John Cale confesara en un documental que la nostalgia es un modo de protegerse contra el paso del tiempo. O del temor por el progreso que contamina y trasgrede nuestros espacios vitales.
Si en los tiempos que corren la tecnología domina nuestra vida, rizomas el rizo de lo retro en re-runs y nuevas versiones. [Batallón Olimpia, Quantum Leap, pez, Tarantino] En Dream On, una sitcom americana, el protagonista vive equiparando sus emociones actuales con las imágenes televisivas que vio en su niñez; la memoria como videograbadora, un dispositivo extra que lo mismo sirve para el control que para la subversión. Este estilo -que igualmente se refleja en aditamentos caseros, moda o libros- era llamado en los sixties, yestertech o la tecnología del ayer. A lo viejo le ponemos pomposamente la etiqueta de "clásico". [heavy metal, Sesame Street, moog, Preguntale a Alicia] Nuestros áticos están llenos de revivals a punto de suceder; como pasó con las computadoras, lo retro es ahora personal. Nuestro pasado y futuro ya no son los mismos, no hay una continuidad histórica en un mundo no linear y complejo.
Nuestra memoria es ahora el campo de batalla, el botín es el marketing de nuestros recuerdos. Es el triunfo de la memoria histórica sobre la memoria real. Los recuerdos son carne de big corporations; los momentos Kodak son una patraña, un cereal no nos acerca a la felicidad de nuestros años maravillosos. [Happy Face, Alarma!, literatura de la onda, yuppies] Bono Vox declaro "A la gente no le gustan recordar las cosas porque fueran hermosas en verdad, sino porque el recuerdo de ellas es grande", cuando le preguntaron porque su disco POP no seguía su línea rockera de los ochenta mientras que Eddie Vedder, anacrónica estrella de rock, alienaba hipócritamente a los chicos postgrunge y los incitaba a defenderse de la influencia de los setentas en un disco de Mike Watt. Como si eso realmente importara.
No recuerdo quien dijo -oh si, Carlos Marx- que las cosas ocurren dos veces: la primera como tragedia, la segunda como farsa. Sólo que ahora reciclamos etapas a velocidad turbo que sin duda no tardaremos en llegar a sentir nostalgia por el presente que vivimos hace un instante. [Festival OTI, vcr's, LSD, chismografos] ¿Es acaso lo retro la señal inequívoca del tan mentado fin de la historia o es el último examen al que nos presentamos con un acordeón hecho al vapor? "Duh, ese programa ya lo vi", podría ser la respuesta del Homero Simpson que llevamos todos dentro.
El tiempo no progresa: gira. Lo retro es insano: se repite y se repite, pero buscando estúpidamente otro resultado mientras da vuelta tras vuelta sobre un mismo núcleo de dolor. La gente más infeliz es la que le teme al cambio. Dante aclaraba un poco más el asunto al escribir que: "No hay dolor más intenso que, en la miseria, recordar los tiempos felices". Nuestra percepción ha sido moldeada, nuestra idea del futuro es todavía Disney-like.
Sin embargo, el arrepentimiento sigue siendo el medio del que nos valemos para cambiar el pasado. La prosperidad y supervivencia de lo retro esta dado por esa visión del pasado como un almacén pop del cual uno puede escoger estilos o tendencias de las que, de otra manera, estaría ajeno. [view master, pop art, smurfs, Pelé] Estamos viviendo como los replicantes de Blade Runner, con una memoria que ha sido programada y que lleva consigo integrado el efecto ancla; un espectacular que anuncia: "Quienes no recuerdan el pasado, están condenados a repetirlo". Lo retro es el logro más acertado del consumismo hip al sobresaturar nuestra memoria RAM.
En el 68 se gritaba "Profesores ¡nos están haciendo viejos!" tanto en calles como en escuelas; por eso, no es nada reconfortante el nuevo grito de "Mass media ¡nos estás haciendo más jóvenes!" como cue de entrada al "Nunca eres demasiado viejo para sentirte joven" de Mae West. O "encuentra tu juventud en lo viejo", da igual. [hula hoop, Titanic, feminismo, Ku Klux Klan] Lo retro es la barricada para defender la añoranza por un cúmulo de sueños rotos: la inocencia, la felicidad, el cambio deseado, la seguridad, la libertad, etc. Si narrar es resistir ¿a dónde fue cuánto perdimos? Si vivir es perder, quizá debamos aprender el arte de romper con lo que nos resulta adorable o aparentemente imprescindible para poder sobrellevar la vida. [viagra, James Dean, velcro, los Jackson 5] El presente es lo único que realmente poseemos mientras que no superemos nuestra futurofobia o valoremos el pasado como tal, sin romanticismo ni odio. Lo peligroso de lo retro es que vuelve no solamente como estilo, sino que -tarde que temprano- volverá la sustancia -no siempre positiva- que lo acompañaba.
En la nostalgia celebramos casi todo. Añoramos no solamente lo que vivimos sino lo que nos perdimos de vivir. Es evidente nuestro afán de yuxtaponer gustos y décadas, posturas y bailes, modas e ideologías, personajes históricos y comerciales con licencia mediática o literaria. [Ultraman, Siempre en Domingo, el Ché, tenis Nike] "Lo terrible de una supuesta modernidad es la de ataviar a la tragedia de comedia, de tal forma que las grandes realidades parecen tópicos o grotescos o carentes de estilo", decía Oscar Wilde. Nada más acertado, en lo retro nada ocurre como ocurrió la primera vez, tomamos lo bueno -y a veces lo malo-, hacemos la mezcla que nos impone la mercadotecnia o nuestro atasque emo-social, validamos los signos pero nunca los significantes. Olvidamos la lección número uno: nunca nada volverá a ser lo mismo.
Los happy days sólo existen en nuestra memoria, ¿para que traerlos a una realidad que los ahogara inmisericordemente de una u otra forma? Caray, si en el mundo del arte, las tres R tradicionales -Realismo, Rima y Representación- han vuelto; si Stephen Hawking, el célebre científico, siente nostalgia de Dios; si incluso, la idea del futuro de Bill Gates -supuesto apóstol del futuro computarizado- es retromesiánica: la informática sólo marca la impotencia retrospectiva de nuestra tecnología en lo que se refiere a la posibilidad infinita al tratar datos, nunca una nueva visión. [Stars Wars, los Supersabios, Catalina Creel, Live Aid] Si la modernidad produce monstruos, lo retro es la idea nada simple de abortar cuando la soledad está en blanco.
La memoria humana es frágil.... todo el tiempo tratamos de remendar, de llamar la atención y escandalizar como si fuéramos los primeros rebeldes en enfrentar al ritual de lo habitual. Todo lo que quieres ser, alguien lo fue antes. [el fenómeno de fans, Carl Sagan, 8-tracks, porno stars] Cada generación vuelve al punto de inicio, por eso los recuerdos nos llegan en pedazos. Antes la novedad era revolucionaria, ahora es un remake (y malo, por efectista y vacuo). Nuestro pasado, presente y futuro están llenos de agujeros que cuando llegue otra oleada retro, cualquiera que sea esta, diremos como Groucho al señor de la basura: "Hoy no queremos".
FUTURO AVANZADO COMO RESPUESTA A LO RETRO (EPILOGO KRAFTWERIANO).
El futuro no tiene porque ser tan sólo technofabuloso o technoapocalíptico; también puede ser el paradigma de los potenciadores sociales: algo que resuma el crecimiento espiritual personal y el mejoramiento social. Evitar que por nuestra desconfianza en las instituciones -políticas, religiosas, sociales, etc- se nos venda la idea del progreso como la trilogía de nuevas tecnologías, economía de mercado y globalización. Hay que propiciar que nuestra evolución sea más por decisión que por oportunidad. Un sólo mundo, varios universos habitados por gente que escoge diferentes estilos de vida, creando nuevas formas culturales, mejorando las anteriores mientras se dirige hacia direcciones totalmente nuevas. Hacia un futuro mejor. Busquemos nuestro gene de novedad, conquistemos la noósfera. Debemos renovar el escenario, debemos crear el escenario, debemos revertir los roles. Debemos estar ahí para contar nuestra verdadera historia. Yeah, whatever. Future non stop... future non stop... future non stop... future non stop... future non stop... future non stop... future non stop... future non stop...
PROPS TO: Jean Baudrillard. Guimaraes Rosa. Fernando Savater. Patti Smith. Oscar Wilde. Enrico Prampolini. Utne Reader. Napoleon Bonaparte. Timbuk 3. Aviador Dro. Terence Mckenna. Bruce Elliot. Ben is dead. Pepe Rojo. Carlos & Groucho Marx. Picabia. Thomas Frank. The Velvet Underground.
-Ensayo publicado originalmente en Planeta X
lunes, 4 de junio de 2007
entrevistas: Aviador Dro
AVIADOR DRO: Ciencia, música, anarquía
El Aviador Dro traspasa fronteras. Primero Alemania, después México y Perú, ahora se confirma el primer USA Tour. ¿Justicia poética o parte del plan maestro para la dominación del mundo?
Lo cierto es que estamos sorprendidos de esta nueva acogida y es nuestra intención aprovecharla al máximo. Estamos encantados de conocer a nuevos fans y otros países. Viajar es todo un estimulo. En cierta medida creo que estamos recuperando parte del tiempo que dedicamos a la compañía de discos en los 80. Puedes llamarlo justicia pero no creo que sea excesivamente poética.Las centrales nucleares, inseguridad, la moda estandarizada, alimentos transgénicos han sido algunos los temas que ha tratado en sus canciones el Aviador y que están todavía en la mesa de discusión.
¿Qué le preocupa al Aviador Dro? ¿Cuáles temas son actualmente de su interés? Hay que seguir trabajando y luchando por construir un futuro a la medida de nuestros anhelos. La situación política en el mundo post 11S es extraña y peligrosa. Todos los balances del siglo XX se van a alterar. Asia, especialmente China y la India van a jugar un papel muy importante en ese futuro. Nos gustaría que Occidente no participe de ese futuro de la mano de necios como Bush, Blair o el Partido Popular en España. También es desalentador el resurgimiento de los fanatismos religiosos alentados por años de opresión. Es complicado integrar el estúpido consumismo occidental con la medieval y primitiva creencia del Islam más extremista. Son dos malas posiciones para dialogar.
Como escribió Asimov en "Fundación", son tiempos de guerras, dolor y sufrimiento. En este escenario, damos todo, en apariencia, por supuesto: conspiraciones, ejes del mal e integralismos por doquier. ¿Cuál es el giro argumental que debemos para reducir, como Sheldon, el tiempo de espera y lograr una convivencia respetuosa en el periodo de nuestra existencia? Nuestra perspectiva es la de la Comunicación, la Ciencia y el trabajo colectivo. Ninguna de estas tres cosas está codificado positivamente dentro de la actual hegemonía occidental o la propuesta patriarcal y teocéntrica del Islam. En cierto modo el conflicto es inevitable. Solo la escala y la agresividad del conflicto son negociables. El laicismo, la tolerancia, la desnacionalización, la colectivización y el control del poder de las multinacionales deberían ser la referencia de los nuevos estados. Pero no hay un marco de referencia ideológico para este movimiento. Occidente ha conseguido que las izquierdas y las derechas bailen al son de una economía desbocada y monopolística. Oriente trae el fanatismo religioso y las oligarquías machistas. Iraq es el vivo ejemplo de lo mal que conviven esas dos ideologías. Es tiempo de plantear nuevos discursos y nuevas ideologías descartando las anteriores. Hay que crear nuevo pensamiento para este siglo... aunque no creo que se ponga en práctica más que aisladamente. Occidente debe reconocer que debe estructurar su crecimiento para que no devore el tercer mundo y los recursos planetarios. Oriente debe reconocer que hay una realidad humana al lado de sus valores religiosos: libertad de expresión, igualdad de sexos, distribución de la riqueza... son valores no fundamentales en ese mundo. Es como si la revolución francesa y rusa nunca hubierán sucedido allí.
"It´s computer world", externó Kraftwerk a principio de los ochenta. Por su parte, El Aviador Dro ha sido uno los grupos que más han insistido en el asunto de confiar en las máquinas. La realidad tecnológica nos sobrepasa, bajo esa perspectiva: ¿cómo sería nuestra vida en Mecanisburgo, la ciudad virtual? ¿Podría funcionar bajo el esquema y condiciones geopolíticas actuales? Creo que poco a poco algunas ciudades encontraran sistemas de convivencia y crisoles de unión de razas y civilizaciones. En esas ciudades nacerá el germen de la humanidad del futuro. Una raza mestiza, científica y pujante que valore el colectivo sin despreciar al individuo. Quizás sea un proceso de 200 o 300 años.
En algún momento, casi 20 años atrás, declaraste que Marx se había enrollado un poco, ¿la política sigue siendo el lenguaje de las prioridades o es cada día más ubuesca? En la mayoría de circunstancias la política es un camino adecuado siempre que el derecho de expresión libre este garantizado. Sólo las dictaduras y totalitarismos de cualquier estilo requieren, a veces, aproximaciones revolucionarias y expeditivas. La presión internacional también es interesante. La creación de nuevos ejes comerciales como sucede en Latinoamérica. La industrialización del tercer mundo es fundamental para este siglo. Acabar con esa pobreza es una prioridad. De no ser así todo se volverá en contra de occidente y sus líderes en pago por el derroche y egoísmo del colonialismo.
Dentro del discurso mediático, ¿cuál es tu palabra menos favorita? Solidaridad es una palabra que me deja regusto a limosna. Suena a demagogia. Creo que la acción es determinante. No basta con comprar dos regalos en una tienda de comercio justo. El problema es que en Europa o E.U. realmente NO sentimos nada por el tercer mundo. Estamos distantes y satisfechos en la jaula de oro construida por nuestros gobernantes. Y ni siquiera queremos dejar a otros entrar en nuestra jaula. Debemos cambiar la realidad y comodidad del primer mundo para que el tercero tenga un acceso coherente. Quizás haya que renunciar y apostar por un sólo segundo mundo global, ¿pero quién está realmente dispuesto a dejar sus comodidades?
Hay quien asegura que el mp3 y su download sin control casi mato a la industria discográfica, ¿lo crees? O es tan solo una estrategia de los implicados para aprovechar la culpa católica de los consumidores? Creemos que internet y el concepto de «compartir» es absolutamente necesario para esa construcción de futuro. Hay que articularlo y elaborar leyes lógicas pero es necesario que el mundo comparta conocimientos médicos, programas informáticos, fronteras. Los músicos deben de vivir de su directo. Así lo han hecho los últimos 5000 años. La "grabación" y su explotación comercial es un accidente de poco menos de un siglo.
Continuas pensando que la televisión es nutritiva? Si es así, ¿cuáles son tus tv shows favoritos? Cualquier medio de comunicación libre es fundamental en esa construcción. Hoy en día la ficción para la Televisión y los canales de Ciencia son, probablemente junto a Internet lo más cercano a una enciclopedia común en el planeta. Me encantan: Lost, CSI, Battlestar Galactica.
¿Cuál ha sido tu momento más tecno-pop? No sabría decir: Mi vida es Tecno pop.
Finalmente, ¿los mutantes se divierten más? Por qué? Hoy los aviadores disfrutamos más y mejor. Parte de la tecnología, especialmente Internet, nos ha proporcionado una vía de comunicación con otros mutantes sin parangón. Viajar y comunicarse es más fácil. El conocimiento es divertido. Cambiar es divertido. Hoy es más fácil cambiar y conocer: Es más fácil divertirse.
email interview con Servando Carballar H.
by rs para Radiante Press no. 6
El Aviador Dro traspasa fronteras. Primero Alemania, después México y Perú, ahora se confirma el primer USA Tour. ¿Justicia poética o parte del plan maestro para la dominación del mundo?
Lo cierto es que estamos sorprendidos de esta nueva acogida y es nuestra intención aprovecharla al máximo. Estamos encantados de conocer a nuevos fans y otros países. Viajar es todo un estimulo. En cierta medida creo que estamos recuperando parte del tiempo que dedicamos a la compañía de discos en los 80. Puedes llamarlo justicia pero no creo que sea excesivamente poética.Las centrales nucleares, inseguridad, la moda estandarizada, alimentos transgénicos han sido algunos los temas que ha tratado en sus canciones el Aviador y que están todavía en la mesa de discusión.
¿Qué le preocupa al Aviador Dro? ¿Cuáles temas son actualmente de su interés? Hay que seguir trabajando y luchando por construir un futuro a la medida de nuestros anhelos. La situación política en el mundo post 11S es extraña y peligrosa. Todos los balances del siglo XX se van a alterar. Asia, especialmente China y la India van a jugar un papel muy importante en ese futuro. Nos gustaría que Occidente no participe de ese futuro de la mano de necios como Bush, Blair o el Partido Popular en España. También es desalentador el resurgimiento de los fanatismos religiosos alentados por años de opresión. Es complicado integrar el estúpido consumismo occidental con la medieval y primitiva creencia del Islam más extremista. Son dos malas posiciones para dialogar.
Como escribió Asimov en "Fundación", son tiempos de guerras, dolor y sufrimiento. En este escenario, damos todo, en apariencia, por supuesto: conspiraciones, ejes del mal e integralismos por doquier. ¿Cuál es el giro argumental que debemos para reducir, como Sheldon, el tiempo de espera y lograr una convivencia respetuosa en el periodo de nuestra existencia? Nuestra perspectiva es la de la Comunicación, la Ciencia y el trabajo colectivo. Ninguna de estas tres cosas está codificado positivamente dentro de la actual hegemonía occidental o la propuesta patriarcal y teocéntrica del Islam. En cierto modo el conflicto es inevitable. Solo la escala y la agresividad del conflicto son negociables. El laicismo, la tolerancia, la desnacionalización, la colectivización y el control del poder de las multinacionales deberían ser la referencia de los nuevos estados. Pero no hay un marco de referencia ideológico para este movimiento. Occidente ha conseguido que las izquierdas y las derechas bailen al son de una economía desbocada y monopolística. Oriente trae el fanatismo religioso y las oligarquías machistas. Iraq es el vivo ejemplo de lo mal que conviven esas dos ideologías. Es tiempo de plantear nuevos discursos y nuevas ideologías descartando las anteriores. Hay que crear nuevo pensamiento para este siglo... aunque no creo que se ponga en práctica más que aisladamente. Occidente debe reconocer que debe estructurar su crecimiento para que no devore el tercer mundo y los recursos planetarios. Oriente debe reconocer que hay una realidad humana al lado de sus valores religiosos: libertad de expresión, igualdad de sexos, distribución de la riqueza... son valores no fundamentales en ese mundo. Es como si la revolución francesa y rusa nunca hubierán sucedido allí.
"It´s computer world", externó Kraftwerk a principio de los ochenta. Por su parte, El Aviador Dro ha sido uno los grupos que más han insistido en el asunto de confiar en las máquinas. La realidad tecnológica nos sobrepasa, bajo esa perspectiva: ¿cómo sería nuestra vida en Mecanisburgo, la ciudad virtual? ¿Podría funcionar bajo el esquema y condiciones geopolíticas actuales? Creo que poco a poco algunas ciudades encontraran sistemas de convivencia y crisoles de unión de razas y civilizaciones. En esas ciudades nacerá el germen de la humanidad del futuro. Una raza mestiza, científica y pujante que valore el colectivo sin despreciar al individuo. Quizás sea un proceso de 200 o 300 años.
En algún momento, casi 20 años atrás, declaraste que Marx se había enrollado un poco, ¿la política sigue siendo el lenguaje de las prioridades o es cada día más ubuesca? En la mayoría de circunstancias la política es un camino adecuado siempre que el derecho de expresión libre este garantizado. Sólo las dictaduras y totalitarismos de cualquier estilo requieren, a veces, aproximaciones revolucionarias y expeditivas. La presión internacional también es interesante. La creación de nuevos ejes comerciales como sucede en Latinoamérica. La industrialización del tercer mundo es fundamental para este siglo. Acabar con esa pobreza es una prioridad. De no ser así todo se volverá en contra de occidente y sus líderes en pago por el derroche y egoísmo del colonialismo.
Dentro del discurso mediático, ¿cuál es tu palabra menos favorita? Solidaridad es una palabra que me deja regusto a limosna. Suena a demagogia. Creo que la acción es determinante. No basta con comprar dos regalos en una tienda de comercio justo. El problema es que en Europa o E.U. realmente NO sentimos nada por el tercer mundo. Estamos distantes y satisfechos en la jaula de oro construida por nuestros gobernantes. Y ni siquiera queremos dejar a otros entrar en nuestra jaula. Debemos cambiar la realidad y comodidad del primer mundo para que el tercero tenga un acceso coherente. Quizás haya que renunciar y apostar por un sólo segundo mundo global, ¿pero quién está realmente dispuesto a dejar sus comodidades?
Hay quien asegura que el mp3 y su download sin control casi mato a la industria discográfica, ¿lo crees? O es tan solo una estrategia de los implicados para aprovechar la culpa católica de los consumidores? Creemos que internet y el concepto de «compartir» es absolutamente necesario para esa construcción de futuro. Hay que articularlo y elaborar leyes lógicas pero es necesario que el mundo comparta conocimientos médicos, programas informáticos, fronteras. Los músicos deben de vivir de su directo. Así lo han hecho los últimos 5000 años. La "grabación" y su explotación comercial es un accidente de poco menos de un siglo.
Continuas pensando que la televisión es nutritiva? Si es así, ¿cuáles son tus tv shows favoritos? Cualquier medio de comunicación libre es fundamental en esa construcción. Hoy en día la ficción para la Televisión y los canales de Ciencia son, probablemente junto a Internet lo más cercano a una enciclopedia común en el planeta. Me encantan: Lost, CSI, Battlestar Galactica.
¿Cuál ha sido tu momento más tecno-pop? No sabría decir: Mi vida es Tecno pop.
Finalmente, ¿los mutantes se divierten más? Por qué? Hoy los aviadores disfrutamos más y mejor. Parte de la tecnología, especialmente Internet, nos ha proporcionado una vía de comunicación con otros mutantes sin parangón. Viajar y comunicarse es más fácil. El conocimiento es divertido. Cambiar es divertido. Hoy es más fácil cambiar y conocer: Es más fácil divertirse.
email interview con Servando Carballar H.
by rs para Radiante Press no. 6
domingo, 3 de junio de 2007
Entrevistas: Juan Villoro
Escritor, diplomático, editor del suple cultural de La Jornada y otras tantas cosas más. En fútbol, Juan Villoro siempre jugo en extremo; eso nos acerca a su definición de la realidad como de alguien que siempre está en la orilla de las cosas, que posee la mirada un poco excéntrica de donde se está acabando la cancha de juego y que tiene que jugar jugar rápido y soltar rápido las respuestas. Hace poco vino a la city a presentar su libro "Los Once de la Tribu" y tuvimos la oportunidad de charlar con él sobre su labor como periodista cultural, conflictos generacionales, antihéroes, mitos y mogollón de otros rollos. Aquí va el resultado...
RS: Tú eres responsable de La Jornada Semanal, ¿cómo superas ese vicio
editorial tan frecuente dentro de la cultura mexicana que es el
amiguismo?
JV: Ese es uno de los grandes vicios de la cultura mexicana. Como todos los pueblos latinos, mafiosos y de tráficos de influencia, la cultura mexicana depende muchísimo de los contactos personales, los compadrazgos, los nepotismos, etcétera, y eso es muy difícil de erradicar. Un suplemento es reflejo de la cultura de su tiempo. Hay unos códigos de ética básicos: primero, que no se reseñe ninguno libro mío ni se hable de mí; segundo, que nadie de mi familia colabore; y luego, si nosotros sabemos que hay nexos entre algunas personas pues que no escriban unos de otros; abriendo el suplemento a grupos muy distintos, que sea un suplemente verdaderamente plural. En México, todo mundo predica la tolerancia, pero esta tolerancia no siempre se
ejerce. Nosotros, afortunadamente, hemos tenido la suerte de tener en el suplemento a personas que no se comerían una jícama juntos, personas que no se dirigirían la palabra en una fiesta, pero que han participado en el proyecto.
RS: ¿Cómo ves el suplemento comparado con los demás?
JV: Es muy difícil que uno diga comparándolo con los demás. Yo aprecio mucho algunos otros suplementos; por ejemplo, el suplemento de Uno más uno, Sábado, que dirige Huberto Bátis. Es un poco como los Pumas de la Universidad, que no siempre están bien, pero son un semillero de gente nueva. El semanario de José de la Colina es un suplemento de un grupo reducido de autores que son muy interesantes. Nosotros hemos tratado de hacer un
suplemento que responda no a los gustos más personales, sino a los muy distintos sectores de La Jornada. Empezamos recuperando mucho el aspecto literario que se había abandonado en el suplemento y ahora estamos metiendo otros temas; por ejemplo, ahora que comienza el foro de libertad y justicia en Chiapas vamos hacer uno sobre la cuestión indígena...
RS: Por cierto, recientemente leí un artículo sobre el indigenismo que mencionaba a esta ideología como un muerto que requería ser enterrado ya ¿cuál es tu opinión al respecto?
JV: Yo creo que el indigenismo sí debería morir como corriente, porque ha desencadenado en México una concepción paternalista de los indígenas, de integración al mundo criollo y al mundo de los blancos. A lo que debemos de llegar es a la idea multicultural, de distintas etnias que puedan tener distintas
culturas que coexistan, además romper la visión monolítica de que los 56 grupos indígenas son iguales, ¡son muy distintos entre sí!
A esta idea de pluralidad es a la que tenemos que avanzar, donde la concepción occidental y criolla sea una de las muchas...
RS: Hay quien afirma que este multiculturalismo es visible, a pesar de la globalización...
JV: Puede ser un cliché retórico, a lo mejor se habla tanto del tema pero no es un cliché en la realidad. México tiene distintas culturas pero dichas culturas están en muy distinta situación. Si nosotros pensamos en las oportunidades de vida que tiene un indio tzotzil comparadas con las que tiene un mexicano
con una casa de lujo en La Jolla, es algo totalmente distinto.
Esto se reconoce de inmediato y creo que mientras no haya una mayor igualdad de las oportunidades vamos a seguir con un país que tiene todavía un pie en la época de las cavernas.
RS: En la actualidad hay todos estos movimientos integristas que son como otra vuelta a etapas que ya se creían superadas, ¿cómo abordas esto en tu papel de periodista, de escritor?
JV: Por un lado hay un fenómeno de globalización muy grande en la economía y sobre todo en la información. Ahora el planeta esta comunicado como no lo había estado antes a través de la imagen en televisión, el internet, el teléfono, y esto es un fenómeno cultural cíclico. Nunca antes la humanidad había tenido
esta noción de sí misma como una red articulad pero también hay estos movimientos que son localistas, de movimientos hacia el pasado, retrógradas, intolerantes, de cerrazón. Yo creo que este movimiento contradictorio va a cambiar para el próximo milenio; de lo contrario, iremos no solamente hacia un mundo mucho más aburrido, sino hacia la destrucción y la nada.
RS: A propósito de destrucción ¿por qué crees que villanos como J.R. y otros tantos "malosos" de igual o peor calibre siempre están presentes en nuestro inconsciente colectivo?
JV: Yo creo que también hay muchos héroes que se quedan en el inconsciente. Lo que pasa es que la figura del maloso es muy interesante, en especial para la cultura mexicana que es una
cultura que ama al antihéroe; en Estados Unidos, la opinión de
Andy Warhol de ser famoso durante 15 minutos es algo que no
tendría mucha razón en México, porque en este país no hay una
cultura de la celebridad tan importante como lo es en Estados Unidos. El mexicano a lo que aspira, dada la cultura que tenemos, es a tener 15 minutos de impunidad para hacer lo que se le de su regalada gana, por eso son tan fascinantes las figuras como Catalina Creel, en aquella telenovela de Cuna de Lobos, o J.R. Hampones que se salen con la suya, como Emilio Azcárraga, Fidel Velázquez, los presidentes del
PRI; es decir, como gente que triunfa en este sistema y que
gobierna este país. El antihéroe ejerce una fascinación en una
sociedad de tráfico de influencias, de corrupción, de impunidad;
héroes muy sugerentes, para los mexicanos son verdaderos modelos
de vida. Creo que es una falacia pensar que los mexicanos en su
conjunto quieren apostarle a un cambio, quieren apostarle a
una mejoría; se demostró el 21 de agosto del 94. Los mexicanos
quieren estar con el antihéroe poderoso que es del PRI, al menos
por el momento. Esto es nefasto, pero es algo que tenemos que
reflejar y tenemos que entender. El PRI no gana las elecciones
nada más porque sí, hay mucha gente que cree en este tipo de
mitos, como J.R. en la serie de Dallas.
RS: Si te dieran a escoger un antihéroe, ¿cuál sería tu favorito?
JV: A mi me interesan otro tipo de antihéroes, que son
los personajes que viven según su propio código de conducta,
según su propia moral y se imponen a las reglas imperantes, y que
muchas veces fracasan. Por ejemplo, Don Quijote es un antihéroe
perfecto; figuras como el Che Guevara, ese es un antihéroe que a
mí me interesa; Chucho el roto, entre los ladrones nacionales. En
fin, ese tipo de figuras a mí me interesan mucho; en la
literatura, todos los héroes de Joseph Conrad.
RS: Se critica mucho a esta generación de jóvenes entre 20 y 30 años, por su poca participación, por no querer pagar la deuda que no pudo concretar la generación del 68...
JV: Una generación no solamente tiene un propósito hacia el futuro, sino también tiene un proyecto de herencia; es decir: que queda de lo que hizo. En 1968, estando en la cárcel de Lecumberri, uno de los principales líderes del movimiento estudiantil, Eduardo Valle, conocido como el Buho, dijo que los verdaderos herederos del 68 eran los niños que tenían entre 12 y 15 años cuando ocurrió el movimiento: los que vieron las manifestaciones desde las aceras y que fueron
demasiado jóvenes para participar, pero no para darse cuenta de
que algo fundamental estaba pasando. De acuerdo con el Buho, los
jóvenes entre 15 y 12 años iban a realizar lo que ellos no
pudieron hacer, porque ellos ya eran cartuchos quemados, eran
reprimidos, estaban en la cárcel. Y como tú dices, se le pasaba
la factura a la siguiente generación para que hicieran lo que
ellos no pudieron. Lo que pasa es que esa generación, que es la
mía, cuando llegó a la escena vio que había cambiado la obra de
teatro. No se encontró un país en el cual protestar, sino al
revés, de muchas oportunidades para la clase media;
comenzó el desarrollo petrolero, la incorporación de muchos
jóvenes a los nuevos sistemas educativos, becas, nuevos empleos.
Fue una época de relativa apertura política, primero con
Echeverría y después con López Portillo. Mi generación fue una
generación individualista que, en su conjunto,
fue conformista. Hubo gente que en el plano individual logró
cosas en la juventud, pero no tuvo ninguna búsqueda colectiva, al
contrario, se escapó mucho de éstas. Cada generación tiene su
destino peculiar, el problema que ocurre en los 90 es que la
idea dominante es la de la renuncia a todo tipo de rebeldía, a
todo tipo de sueños colectivos, de utopías, de transformación de
la realidad. Esto no es un mandato de la generación que ahora
tiene 20 años, sino que es la realidad con la que ellos se
enfrentan, una realidad donde el que triunfa en el mercado, en el
trabajo, el que hunde a los demás y se destaca en un feroz
darwinismo de supervivencia es el mejor. Ahora ya demostrará esta
generación si es rebelde o no lo es. Ha habido movimientos muy
interesantes en México; todo el movimiento del CEU, que es una
generación posterior a la mía, que además fueron brigadistas en
el terremoto del 85, que ayudaron mucho a reformular las redes
sociales que hay. Ha sido una generación muy
activa. En mi caso, yo defiendo que pertenezco a una generación
sandwich, entre dos generaciones muy rebeldes, que fue la del 68,
nuestros hermanos mayores, y la del CEU, nuestros hermanos
menores.
RS: En algunos sectores periodísticos se escribe mucho acerca de una generación X mexicana que realmente no creo que exista...
JV: Yo creo que uno de los vicios que tenemos en México, es que medimos nuestra realidad no solamente con lo que ocurre en México, sino con lo que podría ocurrir si México fuera Estados Unidos. Yo conozco a mucha gente que podría haber sido un gran quarterback de futbol americano pero no lo fue porque en México no hay una buena liga de fútbol americano, o que podría
haber sido astronauta pero no lo fue porque no hay ningún proyecto espacial en México, o que podría haber sido un gran baterista pero no lo fue porque en México no hay un gran movimiento de rock. Esta gente vive no solamente con la ilusión de alguna vez acceder a la realidad norteamericana, sino también
con el pretexto y con la justificación de que como no está en los Estados Unidos entonces ya no tiene que hacer nada. Esta esquizofrenia de nuestra cultura es típica de un país subdesarrollado, pero que tiene un gran acceso a la información, como es el caso de México y especialmente en las grandes ciudades y en las zonas de frontera.
Es ridículo vivir de acuerdo con esta ilusión. Por ejemplo en mi libro "Tiempo transcurrido" tengo una historia de unos jipitecas que quieren fundar una comuna que llaman La Quinta Dimensión, a la manera de las comunas que fundan los grupos de rock en California. Van al campo nada más que se encuentran con que ese terreno es ejidal, entonces es una situación totalmente distinta porque en México hay una situación totalmente distinta. La lucha del campo ha sido de una manera totalmente distinta. Ahí enfrentas la idea de "La tierra es de quien la trabaja" de Emiliano Zapata, con el ideal hippie, y obviamente entran en conflicto las dos realidades. Esto es lo que pasa cuando no nos damos cuenta de que la realidad mexicana es totalmente distinta a la norteamericana. Pretender que en México haya una generación X es, simplemente, un acto de cursilería.
RS: Y hablando de cursilerías, en un número reciente de la revista Viceversa sacaron una lista de las 100 personas que más influyen en los nuevos mexicanos en la cual, por cierto, apareces tú. De esta lista, ¿qué es lo que rescatarías?
JV: Yo rescataría el espíritu desmadroso de hacer un hit parade de gente que influye en México. Nosotros en la Jornada Semanal publicamos una crítica de ese número, y básicamente porque era una lista al modo de ver de Ernesto Flores. Esta lista no era representativa, era una lista de caprichos, como casi todas las listas. Pero yo me imagino que quien piense en las 100 personas más influyentes de este país, desgraciadamente tendría que incluir a demasiados villanos, porque en este país los narcotraficantes y los políticos son las personas más influyentes.
La verdadera lista de los 100 mexicanos más influyentes de México sería tan nefasta y tan digna de estar en Almoloya, que nadie la querría publicar periodísticamente
RS: Para ti ¿Cuál es el gran mito y la gran figura que influyen en la cultura mexicana?
JV: La gran figura, sin duda, Octavio Paz. El forma parte de una intelectualidad que yo ya no sé si se va a repetir, que es la del escritor que en sí mismo encierra una civilización. Octavio Paz es una enciclopedia ambulante, es una corriente de la cultura con enormes ramificaciones, es la figura más influyente y más determinante. Entre los mitos, más allá del chupacabras que yo creo que es un mito efímero, pensaría en la virgen de Guadalupe, como el gran mito articulador de los mexicanos. Las pruebas de su existencia son cuestionadas por la iglesia católica, y sin embargo hay un aceite de cártamo que se llama Patrona, hay cantinas que se llaman Guadalupana, hay miles de mexicanos y mexicanas que se llaman Lupe; es una fuerza aglutinadora sin ningún indicio de realidad. A mí me sorprendió, por ejemplo, cuando Los Lobos fueron a tocar a México y lo primero que dijeron fue: "¡Viva la virgen de Guadalupe!". Es el
signo de la integración mexicana, es el estandarte de Hidalgo; en Chiapas hay una virgen de Guadalupe con el paliacate zapatista. Somos parte de un pueblo guadalupano...
RS: ¡Yo no! (Risas)
JV: (Risas) Yo, por ejemplo, escribí un cuento que es casi antiguadalupano. En "Tiempo transcurrido", hay en torno al mito de la virgen de Guadalupe la idea de qué pasaría si hubiera una Madonna mexicana, una cantante rocanrolera, que fuera muy explícita y que al mismo tiempo se sirviera de toda la parafernalia católica; la idea era la de una Madonna de Guadalupe. En México, sería un escándalo porque la realidad es guadalupana. Es lo que pasa con los mitos: tú te puedes oponer a ellos pero son indestructibles.
RS: En "Los Once de la Tribu" mencionas que hay temas que no se pueden utilizar para escribir. En tu caso, ¿cuáles son estos temas?
JV: Para mí los temas prohibidos son los que ya toqué. Una de las cosas más importantes de un escritor es que rehuya de sus facilidades. Todo mundo tiene tendencias naturales de meterse en un tema y tratarlo de un cierto modo. Uno debe escribir contra sus facilidades. Mucha gente piensa lo contrario: que si uno tiene inclinación natural a escribir de ciertos asuntos y de cierta manera... ¡eso es sumamente nefasto! La repetición es la muerte del artista.
*Esta entrevista apareció una parte en Voltage y otra, en Velocet.
RS: Tú eres responsable de La Jornada Semanal, ¿cómo superas ese vicio
editorial tan frecuente dentro de la cultura mexicana que es el
amiguismo?
JV: Ese es uno de los grandes vicios de la cultura mexicana. Como todos los pueblos latinos, mafiosos y de tráficos de influencia, la cultura mexicana depende muchísimo de los contactos personales, los compadrazgos, los nepotismos, etcétera, y eso es muy difícil de erradicar. Un suplemento es reflejo de la cultura de su tiempo. Hay unos códigos de ética básicos: primero, que no se reseñe ninguno libro mío ni se hable de mí; segundo, que nadie de mi familia colabore; y luego, si nosotros sabemos que hay nexos entre algunas personas pues que no escriban unos de otros; abriendo el suplemento a grupos muy distintos, que sea un suplemente verdaderamente plural. En México, todo mundo predica la tolerancia, pero esta tolerancia no siempre se
ejerce. Nosotros, afortunadamente, hemos tenido la suerte de tener en el suplemento a personas que no se comerían una jícama juntos, personas que no se dirigirían la palabra en una fiesta, pero que han participado en el proyecto.
RS: ¿Cómo ves el suplemento comparado con los demás?
JV: Es muy difícil que uno diga comparándolo con los demás. Yo aprecio mucho algunos otros suplementos; por ejemplo, el suplemento de Uno más uno, Sábado, que dirige Huberto Bátis. Es un poco como los Pumas de la Universidad, que no siempre están bien, pero son un semillero de gente nueva. El semanario de José de la Colina es un suplemento de un grupo reducido de autores que son muy interesantes. Nosotros hemos tratado de hacer un
suplemento que responda no a los gustos más personales, sino a los muy distintos sectores de La Jornada. Empezamos recuperando mucho el aspecto literario que se había abandonado en el suplemento y ahora estamos metiendo otros temas; por ejemplo, ahora que comienza el foro de libertad y justicia en Chiapas vamos hacer uno sobre la cuestión indígena...
RS: Por cierto, recientemente leí un artículo sobre el indigenismo que mencionaba a esta ideología como un muerto que requería ser enterrado ya ¿cuál es tu opinión al respecto?
JV: Yo creo que el indigenismo sí debería morir como corriente, porque ha desencadenado en México una concepción paternalista de los indígenas, de integración al mundo criollo y al mundo de los blancos. A lo que debemos de llegar es a la idea multicultural, de distintas etnias que puedan tener distintas
culturas que coexistan, además romper la visión monolítica de que los 56 grupos indígenas son iguales, ¡son muy distintos entre sí!
A esta idea de pluralidad es a la que tenemos que avanzar, donde la concepción occidental y criolla sea una de las muchas...
RS: Hay quien afirma que este multiculturalismo es visible, a pesar de la globalización...
JV: Puede ser un cliché retórico, a lo mejor se habla tanto del tema pero no es un cliché en la realidad. México tiene distintas culturas pero dichas culturas están en muy distinta situación. Si nosotros pensamos en las oportunidades de vida que tiene un indio tzotzil comparadas con las que tiene un mexicano
con una casa de lujo en La Jolla, es algo totalmente distinto.
Esto se reconoce de inmediato y creo que mientras no haya una mayor igualdad de las oportunidades vamos a seguir con un país que tiene todavía un pie en la época de las cavernas.
RS: En la actualidad hay todos estos movimientos integristas que son como otra vuelta a etapas que ya se creían superadas, ¿cómo abordas esto en tu papel de periodista, de escritor?
JV: Por un lado hay un fenómeno de globalización muy grande en la economía y sobre todo en la información. Ahora el planeta esta comunicado como no lo había estado antes a través de la imagen en televisión, el internet, el teléfono, y esto es un fenómeno cultural cíclico. Nunca antes la humanidad había tenido
esta noción de sí misma como una red articulad pero también hay estos movimientos que son localistas, de movimientos hacia el pasado, retrógradas, intolerantes, de cerrazón. Yo creo que este movimiento contradictorio va a cambiar para el próximo milenio; de lo contrario, iremos no solamente hacia un mundo mucho más aburrido, sino hacia la destrucción y la nada.
RS: A propósito de destrucción ¿por qué crees que villanos como J.R. y otros tantos "malosos" de igual o peor calibre siempre están presentes en nuestro inconsciente colectivo?
JV: Yo creo que también hay muchos héroes que se quedan en el inconsciente. Lo que pasa es que la figura del maloso es muy interesante, en especial para la cultura mexicana que es una
cultura que ama al antihéroe; en Estados Unidos, la opinión de
Andy Warhol de ser famoso durante 15 minutos es algo que no
tendría mucha razón en México, porque en este país no hay una
cultura de la celebridad tan importante como lo es en Estados Unidos. El mexicano a lo que aspira, dada la cultura que tenemos, es a tener 15 minutos de impunidad para hacer lo que se le de su regalada gana, por eso son tan fascinantes las figuras como Catalina Creel, en aquella telenovela de Cuna de Lobos, o J.R. Hampones que se salen con la suya, como Emilio Azcárraga, Fidel Velázquez, los presidentes del
PRI; es decir, como gente que triunfa en este sistema y que
gobierna este país. El antihéroe ejerce una fascinación en una
sociedad de tráfico de influencias, de corrupción, de impunidad;
héroes muy sugerentes, para los mexicanos son verdaderos modelos
de vida. Creo que es una falacia pensar que los mexicanos en su
conjunto quieren apostarle a un cambio, quieren apostarle a
una mejoría; se demostró el 21 de agosto del 94. Los mexicanos
quieren estar con el antihéroe poderoso que es del PRI, al menos
por el momento. Esto es nefasto, pero es algo que tenemos que
reflejar y tenemos que entender. El PRI no gana las elecciones
nada más porque sí, hay mucha gente que cree en este tipo de
mitos, como J.R. en la serie de Dallas.
RS: Si te dieran a escoger un antihéroe, ¿cuál sería tu favorito?
JV: A mi me interesan otro tipo de antihéroes, que son
los personajes que viven según su propio código de conducta,
según su propia moral y se imponen a las reglas imperantes, y que
muchas veces fracasan. Por ejemplo, Don Quijote es un antihéroe
perfecto; figuras como el Che Guevara, ese es un antihéroe que a
mí me interesa; Chucho el roto, entre los ladrones nacionales. En
fin, ese tipo de figuras a mí me interesan mucho; en la
literatura, todos los héroes de Joseph Conrad.
RS: Se critica mucho a esta generación de jóvenes entre 20 y 30 años, por su poca participación, por no querer pagar la deuda que no pudo concretar la generación del 68...
JV: Una generación no solamente tiene un propósito hacia el futuro, sino también tiene un proyecto de herencia; es decir: que queda de lo que hizo. En 1968, estando en la cárcel de Lecumberri, uno de los principales líderes del movimiento estudiantil, Eduardo Valle, conocido como el Buho, dijo que los verdaderos herederos del 68 eran los niños que tenían entre 12 y 15 años cuando ocurrió el movimiento: los que vieron las manifestaciones desde las aceras y que fueron
demasiado jóvenes para participar, pero no para darse cuenta de
que algo fundamental estaba pasando. De acuerdo con el Buho, los
jóvenes entre 15 y 12 años iban a realizar lo que ellos no
pudieron hacer, porque ellos ya eran cartuchos quemados, eran
reprimidos, estaban en la cárcel. Y como tú dices, se le pasaba
la factura a la siguiente generación para que hicieran lo que
ellos no pudieron. Lo que pasa es que esa generación, que es la
mía, cuando llegó a la escena vio que había cambiado la obra de
teatro. No se encontró un país en el cual protestar, sino al
revés, de muchas oportunidades para la clase media;
comenzó el desarrollo petrolero, la incorporación de muchos
jóvenes a los nuevos sistemas educativos, becas, nuevos empleos.
Fue una época de relativa apertura política, primero con
Echeverría y después con López Portillo. Mi generación fue una
generación individualista que, en su conjunto,
fue conformista. Hubo gente que en el plano individual logró
cosas en la juventud, pero no tuvo ninguna búsqueda colectiva, al
contrario, se escapó mucho de éstas. Cada generación tiene su
destino peculiar, el problema que ocurre en los 90 es que la
idea dominante es la de la renuncia a todo tipo de rebeldía, a
todo tipo de sueños colectivos, de utopías, de transformación de
la realidad. Esto no es un mandato de la generación que ahora
tiene 20 años, sino que es la realidad con la que ellos se
enfrentan, una realidad donde el que triunfa en el mercado, en el
trabajo, el que hunde a los demás y se destaca en un feroz
darwinismo de supervivencia es el mejor. Ahora ya demostrará esta
generación si es rebelde o no lo es. Ha habido movimientos muy
interesantes en México; todo el movimiento del CEU, que es una
generación posterior a la mía, que además fueron brigadistas en
el terremoto del 85, que ayudaron mucho a reformular las redes
sociales que hay. Ha sido una generación muy
activa. En mi caso, yo defiendo que pertenezco a una generación
sandwich, entre dos generaciones muy rebeldes, que fue la del 68,
nuestros hermanos mayores, y la del CEU, nuestros hermanos
menores.
RS: En algunos sectores periodísticos se escribe mucho acerca de una generación X mexicana que realmente no creo que exista...
JV: Yo creo que uno de los vicios que tenemos en México, es que medimos nuestra realidad no solamente con lo que ocurre en México, sino con lo que podría ocurrir si México fuera Estados Unidos. Yo conozco a mucha gente que podría haber sido un gran quarterback de futbol americano pero no lo fue porque en México no hay una buena liga de fútbol americano, o que podría
haber sido astronauta pero no lo fue porque no hay ningún proyecto espacial en México, o que podría haber sido un gran baterista pero no lo fue porque en México no hay un gran movimiento de rock. Esta gente vive no solamente con la ilusión de alguna vez acceder a la realidad norteamericana, sino también
con el pretexto y con la justificación de que como no está en los Estados Unidos entonces ya no tiene que hacer nada. Esta esquizofrenia de nuestra cultura es típica de un país subdesarrollado, pero que tiene un gran acceso a la información, como es el caso de México y especialmente en las grandes ciudades y en las zonas de frontera.
Es ridículo vivir de acuerdo con esta ilusión. Por ejemplo en mi libro "Tiempo transcurrido" tengo una historia de unos jipitecas que quieren fundar una comuna que llaman La Quinta Dimensión, a la manera de las comunas que fundan los grupos de rock en California. Van al campo nada más que se encuentran con que ese terreno es ejidal, entonces es una situación totalmente distinta porque en México hay una situación totalmente distinta. La lucha del campo ha sido de una manera totalmente distinta. Ahí enfrentas la idea de "La tierra es de quien la trabaja" de Emiliano Zapata, con el ideal hippie, y obviamente entran en conflicto las dos realidades. Esto es lo que pasa cuando no nos damos cuenta de que la realidad mexicana es totalmente distinta a la norteamericana. Pretender que en México haya una generación X es, simplemente, un acto de cursilería.
RS: Y hablando de cursilerías, en un número reciente de la revista Viceversa sacaron una lista de las 100 personas que más influyen en los nuevos mexicanos en la cual, por cierto, apareces tú. De esta lista, ¿qué es lo que rescatarías?
JV: Yo rescataría el espíritu desmadroso de hacer un hit parade de gente que influye en México. Nosotros en la Jornada Semanal publicamos una crítica de ese número, y básicamente porque era una lista al modo de ver de Ernesto Flores. Esta lista no era representativa, era una lista de caprichos, como casi todas las listas. Pero yo me imagino que quien piense en las 100 personas más influyentes de este país, desgraciadamente tendría que incluir a demasiados villanos, porque en este país los narcotraficantes y los políticos son las personas más influyentes.
La verdadera lista de los 100 mexicanos más influyentes de México sería tan nefasta y tan digna de estar en Almoloya, que nadie la querría publicar periodísticamente
RS: Para ti ¿Cuál es el gran mito y la gran figura que influyen en la cultura mexicana?
JV: La gran figura, sin duda, Octavio Paz. El forma parte de una intelectualidad que yo ya no sé si se va a repetir, que es la del escritor que en sí mismo encierra una civilización. Octavio Paz es una enciclopedia ambulante, es una corriente de la cultura con enormes ramificaciones, es la figura más influyente y más determinante. Entre los mitos, más allá del chupacabras que yo creo que es un mito efímero, pensaría en la virgen de Guadalupe, como el gran mito articulador de los mexicanos. Las pruebas de su existencia son cuestionadas por la iglesia católica, y sin embargo hay un aceite de cártamo que se llama Patrona, hay cantinas que se llaman Guadalupana, hay miles de mexicanos y mexicanas que se llaman Lupe; es una fuerza aglutinadora sin ningún indicio de realidad. A mí me sorprendió, por ejemplo, cuando Los Lobos fueron a tocar a México y lo primero que dijeron fue: "¡Viva la virgen de Guadalupe!". Es el
signo de la integración mexicana, es el estandarte de Hidalgo; en Chiapas hay una virgen de Guadalupe con el paliacate zapatista. Somos parte de un pueblo guadalupano...
RS: ¡Yo no! (Risas)
JV: (Risas) Yo, por ejemplo, escribí un cuento que es casi antiguadalupano. En "Tiempo transcurrido", hay en torno al mito de la virgen de Guadalupe la idea de qué pasaría si hubiera una Madonna mexicana, una cantante rocanrolera, que fuera muy explícita y que al mismo tiempo se sirviera de toda la parafernalia católica; la idea era la de una Madonna de Guadalupe. En México, sería un escándalo porque la realidad es guadalupana. Es lo que pasa con los mitos: tú te puedes oponer a ellos pero son indestructibles.
RS: En "Los Once de la Tribu" mencionas que hay temas que no se pueden utilizar para escribir. En tu caso, ¿cuáles son estos temas?
JV: Para mí los temas prohibidos son los que ya toqué. Una de las cosas más importantes de un escritor es que rehuya de sus facilidades. Todo mundo tiene tendencias naturales de meterse en un tema y tratarlo de un cierto modo. Uno debe escribir contra sus facilidades. Mucha gente piensa lo contrario: que si uno tiene inclinación natural a escribir de ciertos asuntos y de cierta manera... ¡eso es sumamente nefasto! La repetición es la muerte del artista.
*Esta entrevista apareció una parte en Voltage y otra, en Velocet.
sábado, 2 de junio de 2007
entrevistas: Roco (maldita vecindad)
Esta es parte de una entrevista que le hice a Roco (vocalista del grupo rockero mexicano Maldita Vecindad) a eso de las 3 a.m de no me acuerdo que día de finales del 1995. Charlamos sobre la situación en Chiapas, la censura, la posición de la extrema derecha en el país y las maneras para enfrentarla y tal con la interrupción de dos que tres grupies drunkies. Esto es algo de lo que rescate del casette de la interview... (RS)
DE LOS ULTIMOS SUCESOS QUE HAN OCURRIDO EN MEXICO ¿CUAL ES EL QUE MAS TE HA MARCADO? Para Maldita como para todo México, el levantamiento zapatista en Chiapas del primero de enero del '94 fue fundamental. Fue una sacudida total a la sociedad mexicana en política social y para nosotros, de repente, como Malditos fue increíble, muy loco. Nosotros crecimos quejándonos de que en nuestra generación no había nada, que después del '68 como que crecimos viendo que onda. Fue lo del CEU cuando prácticamente empezamos a tocar como Maldita, cuando fue lo del terremoto en el '85 y toda la movilización civil y en el 86 con lo de CEU. Eso nos hizo sentir parte de una generación, como que estábamos haciendo algo por lo que creíamos. Ahora el primero de enero es fundamental porque es una guerrilla en México que esta planteando lo que jamás ninguna otra guerrilla en Latinoamérica o en todo el mundo ha planteado. Y sobre todo una coincidencia con lo que nosotros pensábamos sobre la sociedad civil, que nosotros todo el tiempo hablábamos de sociedad civil y de que por que no nos gustaba tocar con partidos, de la onda de la calle como el espacio colectivo de cultura y la idea de lo que significa ser mexicanos. A nosotros el primero de enero nos dio mucho en el sentido de ver la onda de la cuestión indígena y los conceptos que se tienen en México sobre el papel que ha jugado la cultura indígena. Eso ha sido un parte aguas fundamental en nuestro trabajo.
COMO HAS VISTO LA MANIPULACION DE ESE ACONTECIMIENTO EN LOS MEDIOS Y EN LOS MISMOS PARTICIPANTES. ¿SIENTES SINCERO EL MOVIMIENTO ZAPATISTA?
La verdad, mucha gente sigue queriendo calificar lo que esta pasando ahí con los moldes de las guerrillas o de lo que se ha conocido hasta ahora. Yo creo que lo que esta pasando en México es totalmente desconocido en el mundo, que es un discurso filosófico real ¿no? Aparte que no es solo choro sino vida real: la manera en que están organizados, los diez años que estuvieron totalmente ocultos y la visión del tiempo que tienen ellos, el uso que hacen del calendario sagrado maya para mencionar fechas específicas.
Yo creo que si se profundiza más en la visión del tiempo que tenían los mayas se puede entender lo que están planteando los Zapatistas, que es realmente una cuestión cíclica, de desarrollo como humanos y ellos prácticamente están dando un grito súper fuerte frente a toda la hipocresía y a los dobles manejos que es un poco lo que me preguntas que si lo siento sincero. Muchos de los políticos o de la gente que están metidos en lo que pasando en Chiapas siguen con la misma mentalidad supermierda mezclando cuestiones personales, egos o cotos de poder y todo eso, pero creo que lo que esta propiciando más allá de verlo como seres humanos es verlo como que todo un país esta cambiando. Eso es inobjetable, es algo muy profundo y si la gente se sigue clavando en que si la CND esta organizada o no, que si aquel destaca más, que si uno esta comprometido y el otro no, ese no es el chiste.
Ver que, al final de cuentas, con todas las discusiones que surgen el país esta cambiando, el mundo esta cambiando. Y salió de ahí, de un grupo de gente que nada tiene. Esa es una cosa increíble que no puede ser negada, lo que esta pasando ahora en México esta en los maestros, en los obreros, en los estudiantes, en todos lados; no de una manera global y coordinada pero esta pasando y poco a poco se están organizando cosas. Por fin somos una sociedad que empieza a estar viva, ahora sí con contradicciones y todo pero en un proceso de cambio.
La neta, yo si veo que para el mundo que estamos viviendo si esta cabrón. Ya estamos dejando pasar la vida enfrente de nosotros, lo que decías hace rato de la manipulación, la televisión ya es un pedo cabronsísimo y un chavo antes de que llegue a los 16 años ya vio, no sé, 40, 000 asesinatos en la televisión como una acto de lo más normal. Eso es evidente en México, la violencia en la calle es cada vez más fuerte, la violencia institucional también ¿no?, todas las maneras legales que hay de darle en la madre a la raza.
EL OTRO LADO TAMBIEN SE ORGANIZA ¿QUE PIENSAS DE LA NUEVA DERECHA Y DE LAS PROHIBICIONES, CENSURA Y MANERAS DE CONTROL QUE EMANAN DE ESTA?
Yo creo que mientras más fuerte este un lado, también lo va estar el otro. Ahora la onda de la derecha esta durísima con todo eso de las prohibiciones de la minifalda y ¡puta! censuras a las muestras de teatro, todo ese tipo de cosas esta cabronsísimo. Eso es una señal de alerta roja a lo que se esta llamando ahora sociedad civil para que nos pongamos supertruchas y armemos unos desmadres imaginativos para no permitir que eso empiece a pasar como paso con lo de la minifalda, que la neta fue un alud de burla total lo que se hizo.
ESE PUEDE SER EL LADO CHISTOSO DEL ASUNTO PERO HAY MANIFESTACIONES MAS GRAVES. Pues eso, el de la censura en la cuestión teatral esta cabronsísimo y aparte el pedo, por ejemplo, del linchamiento que hubo del chavo homosexual travestí allá en México o sea una pinche intolerancia hacia todo lo diferente. Eso yo creo que es importantísimo, es una señal de alerta para toda la demás banda que queremos vivir en paz y tolerantemente empecemos a organizarnos porque si no va a estar muy cabrón.
FINALMENTE, UN LIBRO QUE LE AYUDE A LA GENTE A COMPRENDER ALGO, A DIVERTIRSE O A PASARSELA BIEN.
Hay varios, esta el de "Tonto, Muerto, Bastardo e Invisible" del español Juan José Millas, editado en Alfaguara (Madrid, 1995). Esa es una novela genial, (trata de) un buey que un día despierta y ya se pone a ver su vida de otra manera, como fuera de sí mismo entonces todo lo empieza a autosentir. Yo creo que eso es lo que esta pasando en México: un día despertamos, después del primero de enero y ya toda nuestra historia era otra cosa. Hay un libro que me encanta que es de Canek que se llama "La provincia del hombre" son varios tomos y este es de cuando Canek estaba viajando de un lado a otro. Son como pequeños aforismos o textos que no pasan de una cuartilla y el buey le toca después de la II Guerra Mundial, una época muy parecida a esta en que la humanidad está embriagada de poder y de muerte; los aforismo son geniales. También el conocimiento así pequeñito, muy sencillo y directo es buenísimo.
DE LOS ULTIMOS SUCESOS QUE HAN OCURRIDO EN MEXICO ¿CUAL ES EL QUE MAS TE HA MARCADO? Para Maldita como para todo México, el levantamiento zapatista en Chiapas del primero de enero del '94 fue fundamental. Fue una sacudida total a la sociedad mexicana en política social y para nosotros, de repente, como Malditos fue increíble, muy loco. Nosotros crecimos quejándonos de que en nuestra generación no había nada, que después del '68 como que crecimos viendo que onda. Fue lo del CEU cuando prácticamente empezamos a tocar como Maldita, cuando fue lo del terremoto en el '85 y toda la movilización civil y en el 86 con lo de CEU. Eso nos hizo sentir parte de una generación, como que estábamos haciendo algo por lo que creíamos. Ahora el primero de enero es fundamental porque es una guerrilla en México que esta planteando lo que jamás ninguna otra guerrilla en Latinoamérica o en todo el mundo ha planteado. Y sobre todo una coincidencia con lo que nosotros pensábamos sobre la sociedad civil, que nosotros todo el tiempo hablábamos de sociedad civil y de que por que no nos gustaba tocar con partidos, de la onda de la calle como el espacio colectivo de cultura y la idea de lo que significa ser mexicanos. A nosotros el primero de enero nos dio mucho en el sentido de ver la onda de la cuestión indígena y los conceptos que se tienen en México sobre el papel que ha jugado la cultura indígena. Eso ha sido un parte aguas fundamental en nuestro trabajo.
COMO HAS VISTO LA MANIPULACION DE ESE ACONTECIMIENTO EN LOS MEDIOS Y EN LOS MISMOS PARTICIPANTES. ¿SIENTES SINCERO EL MOVIMIENTO ZAPATISTA?
La verdad, mucha gente sigue queriendo calificar lo que esta pasando ahí con los moldes de las guerrillas o de lo que se ha conocido hasta ahora. Yo creo que lo que esta pasando en México es totalmente desconocido en el mundo, que es un discurso filosófico real ¿no? Aparte que no es solo choro sino vida real: la manera en que están organizados, los diez años que estuvieron totalmente ocultos y la visión del tiempo que tienen ellos, el uso que hacen del calendario sagrado maya para mencionar fechas específicas.
Yo creo que si se profundiza más en la visión del tiempo que tenían los mayas se puede entender lo que están planteando los Zapatistas, que es realmente una cuestión cíclica, de desarrollo como humanos y ellos prácticamente están dando un grito súper fuerte frente a toda la hipocresía y a los dobles manejos que es un poco lo que me preguntas que si lo siento sincero. Muchos de los políticos o de la gente que están metidos en lo que pasando en Chiapas siguen con la misma mentalidad supermierda mezclando cuestiones personales, egos o cotos de poder y todo eso, pero creo que lo que esta propiciando más allá de verlo como seres humanos es verlo como que todo un país esta cambiando. Eso es inobjetable, es algo muy profundo y si la gente se sigue clavando en que si la CND esta organizada o no, que si aquel destaca más, que si uno esta comprometido y el otro no, ese no es el chiste.
Ver que, al final de cuentas, con todas las discusiones que surgen el país esta cambiando, el mundo esta cambiando. Y salió de ahí, de un grupo de gente que nada tiene. Esa es una cosa increíble que no puede ser negada, lo que esta pasando ahora en México esta en los maestros, en los obreros, en los estudiantes, en todos lados; no de una manera global y coordinada pero esta pasando y poco a poco se están organizando cosas. Por fin somos una sociedad que empieza a estar viva, ahora sí con contradicciones y todo pero en un proceso de cambio.
La neta, yo si veo que para el mundo que estamos viviendo si esta cabrón. Ya estamos dejando pasar la vida enfrente de nosotros, lo que decías hace rato de la manipulación, la televisión ya es un pedo cabronsísimo y un chavo antes de que llegue a los 16 años ya vio, no sé, 40, 000 asesinatos en la televisión como una acto de lo más normal. Eso es evidente en México, la violencia en la calle es cada vez más fuerte, la violencia institucional también ¿no?, todas las maneras legales que hay de darle en la madre a la raza.
EL OTRO LADO TAMBIEN SE ORGANIZA ¿QUE PIENSAS DE LA NUEVA DERECHA Y DE LAS PROHIBICIONES, CENSURA Y MANERAS DE CONTROL QUE EMANAN DE ESTA?
Yo creo que mientras más fuerte este un lado, también lo va estar el otro. Ahora la onda de la derecha esta durísima con todo eso de las prohibiciones de la minifalda y ¡puta! censuras a las muestras de teatro, todo ese tipo de cosas esta cabronsísimo. Eso es una señal de alerta roja a lo que se esta llamando ahora sociedad civil para que nos pongamos supertruchas y armemos unos desmadres imaginativos para no permitir que eso empiece a pasar como paso con lo de la minifalda, que la neta fue un alud de burla total lo que se hizo.
ESE PUEDE SER EL LADO CHISTOSO DEL ASUNTO PERO HAY MANIFESTACIONES MAS GRAVES. Pues eso, el de la censura en la cuestión teatral esta cabronsísimo y aparte el pedo, por ejemplo, del linchamiento que hubo del chavo homosexual travestí allá en México o sea una pinche intolerancia hacia todo lo diferente. Eso yo creo que es importantísimo, es una señal de alerta para toda la demás banda que queremos vivir en paz y tolerantemente empecemos a organizarnos porque si no va a estar muy cabrón.
FINALMENTE, UN LIBRO QUE LE AYUDE A LA GENTE A COMPRENDER ALGO, A DIVERTIRSE O A PASARSELA BIEN.
Hay varios, esta el de "Tonto, Muerto, Bastardo e Invisible" del español Juan José Millas, editado en Alfaguara (Madrid, 1995). Esa es una novela genial, (trata de) un buey que un día despierta y ya se pone a ver su vida de otra manera, como fuera de sí mismo entonces todo lo empieza a autosentir. Yo creo que eso es lo que esta pasando en México: un día despertamos, después del primero de enero y ya toda nuestra historia era otra cosa. Hay un libro que me encanta que es de Canek que se llama "La provincia del hombre" son varios tomos y este es de cuando Canek estaba viajando de un lado a otro. Son como pequeños aforismos o textos que no pasan de una cuartilla y el buey le toca después de la II Guerra Mundial, una época muy parecida a esta en que la humanidad está embriagada de poder y de muerte; los aforismo son geniales. También el conocimiento así pequeñito, muy sencillo y directo es buenísimo.
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viernes, 1 de junio de 2007
entrevistas: Pastilla
PASTILLA: la brillantez del pop cínico
Pastilla es un grupo ideal para sonar en días Jesus and Mary Chain [lluviosos, desesperados, con la ilusión rota, con el reloj a punta de tsunamis]. Sus canciones tienen ese ligero desvario que atrae, son el lado suave/duro de una naifa, el eco de un cinismo en clave pop o el pasaje darkie con estribillos de adhesión bubblegum. Su música sirve de apoyo y facilita el equilibrio al borde del precipicio y, al igual que Joy Division, nos precipitan a un mundo interno en el que todos, en el fondo, somos anormales [felices o infelices, que más da].
>> En Tijuana hace mogollón de frío y muy lejos de aquí, Adrian -guitarra y voz de Pastilla- tras un rápido saludo, contesta mis preguntas. Temas vienen y van, la complicidad es mutua. Hay algo de fan en quien pregunta y algo de cómplice en las respuestas. Lanzo un primer disparo, inquiero acerca de su participación en el homenaje a José Jos é. Su versión de "Lágrimas" me parece un up-take entre las rolas participantes. Adrian es tajante al responder: "La mayoría de la raza que interviene en el disco está sobreproducida. Nuestra toma es simple: ritmo, guitarra y voz. Además el tema "Lágrimas" no es muy complicado". Se pone a cantar el estribillo "Lágrimas, lágrimas, lágrimas". Ambos nos reímos.
PASTILLA vs VOX ELECTRA.
El primer disco de un grupo siempre es crudo e inmediato; como todo primer disco estuvo underproduced (no había lana ni tiempo suficiente). El primer disco era un poco naive pero uno crece y cambia un poco. Pasaron dos años, el feeling del grupo es el mismo pero ahora tenemos más experiencia.
En el segundo disco, Diego Herrera -el productor y ex Caifanes- logró sacarle jugo a todo: es más personal, una reflexión. Como si volvieras la vista atrás y empezaras a decir que paso. Vox Electra es una pedrada a la modernidad de nuestros padres. Vivimos en el siglo XX, los ochentas, las computadoras. innovaciones, juguetitos pero, sin duda, estamos peor que antes.
INFLUENCIAS.
Pastilla es uno de los pocos grupos de Los Angeles que no se dedican al rollo de fusionar o "rescatar" sonidos y tendencias de la música popular mexicana o latina. Al respecto, Adrian nos dice: "No hay que hacer eso. Rescatando se te va el presente, nosotros vemos el futuro. Lo que paso, paso." Le digo que para mí, su sonido es un compendio del post-punk, mucha new wave, indie, brit y noise pop; Adrian agrega: "Todo sale naturalmente, lo nuestro tiene otras influencias: Throbbing Gristle, lo punkie, lo que escuchamos en la radio, etc. No lo hacemos por tratar el crossover". Comento que siempre me refiero a ellos como un grupo americano que canta en español, que me parece que tienen bien asimilado el rollo de la cultura gringa en el aspecto musical y la respuesta de Adrian ("Asimilado, my ass") provoca otra vez nuestra risa.
>> Hay discos que, sin ser del mismo artista, engloban un momento muy especial para mi. Super 8 (Los Planetas, 1995), Revolución (Juana la Loca, 1995) y Pastilla (Pastilla, 1996) forman parte del espectro noise pop que tanto me gusta: un sonido a veces melódico y otras rítmico pero siempre en onda depresiva, melancólica o de simple desilusión. Cosas de la edad dirán, pero estos discos todavía hoy resuenan en mi estéreo hilvanándose por extraña razón en perfecta armonía. "Si está bien", "Planeta infierno" y "Fin" son canciones para despedidas imposibles que lo demás, todo eso que mata los sueños, no importa.
Adrian confiesa que tiene años diciéndole a los de la disquera que lleven a Los Planetas a Los Angeles, que conocieron a los de Juana la Loca (con los cuales compatieron en un tiempo el mismo nombre) en un viaje que estos argentinos hicieron a LA. También comenta que hay una conexión en cuanto a sonido con grupos mexicanos como La Gusana Ciega, Zurdok Movimiento pero esto igual pasa con Sonic Youth y Spaceman 3 o Blur y Pavement, y finaliza con un "Creo que el asunto es generacional, creces con las influencias. Son coincidencias". Otros grupos importantes para Pastilla fueron Soda Stereo y Caifanes. "Soda Stereo es un grupo que, por nuestra edad, tuvo que ver desde que salió Signos; no, desde Nada Personal. Y, para uno que se acuerda, la primera vez que escuche a Caifanes fue algo raro. Dije Shit! ¿qué es esto?".
Otra influencia evidente que se puede apreciar en Pastilla aunque muy tamizada, sobre todo en voces y guitarras, es la de la considerada música maquila u hortera: la balada pop setentera. Adrian no tiene reparos para aceptarlo: "La influencia latina es real, todavía tengo mis vinilos en la casa. Grupos como Los Solitarios, Angeles Negros, etc. No, los Tucanes no. A veces, oyes la canción así mal grabada, pero suena a rock. Al final, es música buena".
>> Cuando le pregunté si conocía alguna banda hispana de la escena indie-pop, lo único que menciono fue a Los Planetas pero, para sorpresa mía, se declaro fan de la saga Alaska, super nickel, que nos pasamos algunos minutos platicando de las pelis en las que interviene Alaska (Pepi, Luci, Bon y otras chicas del montón y Airbag). También me sorprendió cuando me conto que le gustaba el Tri, aclarando que el de antes. Menos sorpresiva fue su filiación a la música de T-Rex ("llevo como cuatro días seguidos escuchándolo"). Ah, Marc Bolan siempre será hyper cool. Por cierto, a la gente que los sigue recomiendan escuchar a Brian Eno, David Bowie (menos los dos últimos discos), Joy Division, Stones Roses, el primero de Caifanes, The Cure, Verve. Velvet Underground, Modest Mouse, Syd Barret.
OTRAS INFLUENCIAS.
¿De películas? No es muy pesada, pero los soundtracks si. Por ejemplo, en "Cuestión de energia" tomamos el principio del film "The Horror Express" con Peter Cushing. Nos gustan los soundtracks con música de los 60's como "Juventud desenfrenada" con el Loco Valdes y otras con el Guzmán (Enrique). Esa parte de la cultura pop mexicana se me hace muy chingona, aunque fue demasiado americanizada al grado de ridiculizarla.
METAS Y PLANES.
A veces te pasan cosas que no esperabas, lo que sea. Bueno o malo tomamos lo que venga. Cuando planeas, algo no sucede de la forma en que lo deseabas. Por eso no planeamos, es una forma de defensa (risas). Nuestra idea inicial era hacer música que nos satisfaciera más que lo que escuchabamos. El rock está totalmente gastado y todo puede pasar. Somos un grupo que está vivo, sin el apoyo más que de la raza que nos van a ver. ¿Planes futuros? El único plan es hacer un disco mejor que el anterior. Ahora estamos enfocados a la promocion, aunque Victor tiene unas 30-40 canciones. Es difícil decir que va a suceder: hay rolas r&b, sonido Rolling Stones, otras tipo Blues Explosion, glam... Lo nuestro es simplemente melancolía postnuclear + paranoia del fin del siglo + inocencia falsa.
>> En cualquier entrevista hay una pregunta estúpida. La mía fue: ¿Cuál es tu pastilla favorita? "Prozac" responde rápidamente Adrian. "La mía es Halcion", le digo. Y nos volvemos a reír.
entrevista publicada en La Banda Elastica
Pastilla es un grupo ideal para sonar en días Jesus and Mary Chain [lluviosos, desesperados, con la ilusión rota, con el reloj a punta de tsunamis]. Sus canciones tienen ese ligero desvario que atrae, son el lado suave/duro de una naifa, el eco de un cinismo en clave pop o el pasaje darkie con estribillos de adhesión bubblegum. Su música sirve de apoyo y facilita el equilibrio al borde del precipicio y, al igual que Joy Division, nos precipitan a un mundo interno en el que todos, en el fondo, somos anormales [felices o infelices, que más da].
>> En Tijuana hace mogollón de frío y muy lejos de aquí, Adrian -guitarra y voz de Pastilla- tras un rápido saludo, contesta mis preguntas. Temas vienen y van, la complicidad es mutua. Hay algo de fan en quien pregunta y algo de cómplice en las respuestas. Lanzo un primer disparo, inquiero acerca de su participación en el homenaje a José Jos é. Su versión de "Lágrimas" me parece un up-take entre las rolas participantes. Adrian es tajante al responder: "La mayoría de la raza que interviene en el disco está sobreproducida. Nuestra toma es simple: ritmo, guitarra y voz. Además el tema "Lágrimas" no es muy complicado". Se pone a cantar el estribillo "Lágrimas, lágrimas, lágrimas". Ambos nos reímos.
PASTILLA vs VOX ELECTRA.
El primer disco de un grupo siempre es crudo e inmediato; como todo primer disco estuvo underproduced (no había lana ni tiempo suficiente). El primer disco era un poco naive pero uno crece y cambia un poco. Pasaron dos años, el feeling del grupo es el mismo pero ahora tenemos más experiencia.
En el segundo disco, Diego Herrera -el productor y ex Caifanes- logró sacarle jugo a todo: es más personal, una reflexión. Como si volvieras la vista atrás y empezaras a decir que paso. Vox Electra es una pedrada a la modernidad de nuestros padres. Vivimos en el siglo XX, los ochentas, las computadoras. innovaciones, juguetitos pero, sin duda, estamos peor que antes.
INFLUENCIAS.
Pastilla es uno de los pocos grupos de Los Angeles que no se dedican al rollo de fusionar o "rescatar" sonidos y tendencias de la música popular mexicana o latina. Al respecto, Adrian nos dice: "No hay que hacer eso. Rescatando se te va el presente, nosotros vemos el futuro. Lo que paso, paso." Le digo que para mí, su sonido es un compendio del post-punk, mucha new wave, indie, brit y noise pop; Adrian agrega: "Todo sale naturalmente, lo nuestro tiene otras influencias: Throbbing Gristle, lo punkie, lo que escuchamos en la radio, etc. No lo hacemos por tratar el crossover". Comento que siempre me refiero a ellos como un grupo americano que canta en español, que me parece que tienen bien asimilado el rollo de la cultura gringa en el aspecto musical y la respuesta de Adrian ("Asimilado, my ass") provoca otra vez nuestra risa.
>> Hay discos que, sin ser del mismo artista, engloban un momento muy especial para mi. Super 8 (Los Planetas, 1995), Revolución (Juana la Loca, 1995) y Pastilla (Pastilla, 1996) forman parte del espectro noise pop que tanto me gusta: un sonido a veces melódico y otras rítmico pero siempre en onda depresiva, melancólica o de simple desilusión. Cosas de la edad dirán, pero estos discos todavía hoy resuenan en mi estéreo hilvanándose por extraña razón en perfecta armonía. "Si está bien", "Planeta infierno" y "Fin" son canciones para despedidas imposibles que lo demás, todo eso que mata los sueños, no importa.
Adrian confiesa que tiene años diciéndole a los de la disquera que lleven a Los Planetas a Los Angeles, que conocieron a los de Juana la Loca (con los cuales compatieron en un tiempo el mismo nombre) en un viaje que estos argentinos hicieron a LA. También comenta que hay una conexión en cuanto a sonido con grupos mexicanos como La Gusana Ciega, Zurdok Movimiento pero esto igual pasa con Sonic Youth y Spaceman 3 o Blur y Pavement, y finaliza con un "Creo que el asunto es generacional, creces con las influencias. Son coincidencias". Otros grupos importantes para Pastilla fueron Soda Stereo y Caifanes. "Soda Stereo es un grupo que, por nuestra edad, tuvo que ver desde que salió Signos; no, desde Nada Personal. Y, para uno que se acuerda, la primera vez que escuche a Caifanes fue algo raro. Dije Shit! ¿qué es esto?".
Otra influencia evidente que se puede apreciar en Pastilla aunque muy tamizada, sobre todo en voces y guitarras, es la de la considerada música maquila u hortera: la balada pop setentera. Adrian no tiene reparos para aceptarlo: "La influencia latina es real, todavía tengo mis vinilos en la casa. Grupos como Los Solitarios, Angeles Negros, etc. No, los Tucanes no. A veces, oyes la canción así mal grabada, pero suena a rock. Al final, es música buena".
>> Cuando le pregunté si conocía alguna banda hispana de la escena indie-pop, lo único que menciono fue a Los Planetas pero, para sorpresa mía, se declaro fan de la saga Alaska, super nickel, que nos pasamos algunos minutos platicando de las pelis en las que interviene Alaska (Pepi, Luci, Bon y otras chicas del montón y Airbag). También me sorprendió cuando me conto que le gustaba el Tri, aclarando que el de antes. Menos sorpresiva fue su filiación a la música de T-Rex ("llevo como cuatro días seguidos escuchándolo"). Ah, Marc Bolan siempre será hyper cool. Por cierto, a la gente que los sigue recomiendan escuchar a Brian Eno, David Bowie (menos los dos últimos discos), Joy Division, Stones Roses, el primero de Caifanes, The Cure, Verve. Velvet Underground, Modest Mouse, Syd Barret.
OTRAS INFLUENCIAS.
¿De películas? No es muy pesada, pero los soundtracks si. Por ejemplo, en "Cuestión de energia" tomamos el principio del film "The Horror Express" con Peter Cushing. Nos gustan los soundtracks con música de los 60's como "Juventud desenfrenada" con el Loco Valdes y otras con el Guzmán (Enrique). Esa parte de la cultura pop mexicana se me hace muy chingona, aunque fue demasiado americanizada al grado de ridiculizarla.
METAS Y PLANES.
A veces te pasan cosas que no esperabas, lo que sea. Bueno o malo tomamos lo que venga. Cuando planeas, algo no sucede de la forma en que lo deseabas. Por eso no planeamos, es una forma de defensa (risas). Nuestra idea inicial era hacer música que nos satisfaciera más que lo que escuchabamos. El rock está totalmente gastado y todo puede pasar. Somos un grupo que está vivo, sin el apoyo más que de la raza que nos van a ver. ¿Planes futuros? El único plan es hacer un disco mejor que el anterior. Ahora estamos enfocados a la promocion, aunque Victor tiene unas 30-40 canciones. Es difícil decir que va a suceder: hay rolas r&b, sonido Rolling Stones, otras tipo Blues Explosion, glam... Lo nuestro es simplemente melancolía postnuclear + paranoia del fin del siglo + inocencia falsa.
>> En cualquier entrevista hay una pregunta estúpida. La mía fue: ¿Cuál es tu pastilla favorita? "Prozac" responde rápidamente Adrian. "La mía es Halcion", le digo. Y nos volvemos a reír.
entrevista publicada en La Banda Elastica
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entrevistas: Jose Agustin
NO MAMES! una entrevista con José Agustín
Creador involuntario de uno de los libros de texto preparatorianos ("La Tumba"), José Agustín es para muchos un cadáver viviente de aquella cosa sesentera llamada "Literatura de la Onda" y quien sabe que otros rollos más. Nosotros teníamos nuestras dudas y aprovechando su reciente visita a la city en la que presentó su libro intitulado "Dos horas de sol", platicamos con él sobre rock, literatura y otras cosas, sorprendiéndonos gratamente por su vitalidad y don de gentes). El texto siguiente es el resultado de esa charla.
I. Rafa Saavedra vs José Agustín (just kidding).
Douglas Coupland, el autor de la Generación X, ha manifestado que contrario a lo que se dice por ahí, no estamos viviendo el fin de la historia sino el inicio de la misma. ¿Qué opinas al respecto?
- Yo estoy de acuerdo con el. Evidentemente no se puede vivir el fin de la historia, esto es un invento que han creado los yuppies neoliberales de la chingada para tratar de crearnos una pasividad y una resignación ante todo lo que ellos nos quieran imponer. Estamos en el fin de una era, eso sí es absolutamente cierto pero todo mundo sabe que como en la respiración se acaba el ciclo de la aspiración y viene la expiración, Y ahorita vamos a iniciar una época enteramente nueva que yo espero se ponga buena.
¿Qué papel tiene la nostalgia en tu trabajo como escritor?
- Casi ninguno. La nostalgia no me interesa demasiado porque me interesa el presente, me gusta estar viviendo las cosas que ocurren; no niego que tiene un espacio dentro de mí.
De pronto oigo, no sé, un disquito de los Kinks de 1966 y me trae una serie de cosas muy bonitas, ¿no? No soy un perseguidor de la nostalgia, yo no soy como García Márquez que decía "Ya ni la nostalgia la hacen como la hacían antes". Realmente es un tema que no me apasiona por completo.
¿Cuál crees que haya sido el error más grande de la generación del 68?
- En una gran medida (porque no todos, por supuesto, lo hicieron), fue haberse reintegrado al sistema. Como decía Juan Villoro en uno de sus textos de "El Tiempo Transcurrido" ¿no?, de repente hay gente que está manipulando la computadora y del alma les sale decir 'I can't get no satisfaction". Algo les quedó pero era muy superficial como entraron en todo ese fenómeno, hubo otros que no ¿eh? Creo que de la generación del 68, hay gente maravillosa que está enteramente viva y que conserva el espíritu por lo alto y creo que por ahora tiene mucha vigencia porque, al fin de cuentas en la generación del 68 se ensayó una manera de vivir, se inició un estilo de vida que por más obscura que esté la época actual sigue presente.
Dicen que el progreso se ha tardado en llegar... ¿tú qué piensas?
- El progreso es un concepto extraordinariamente relativo, ¿no?, depende que demonios es lo que quiera la gente hacer por medio del progreso. Generalmente lo tienen desde un punto de vista demasiado materialista, ese tipo de progreso a mi no me interesa; a mi me interesa más bien el desarrollo y la madurez. A mi edad creo que es una perspectiva adecuada, creo que los países no deben desarrollarse sino que deben madurar...
Unas (preguntas) de música. ¿Todavía piensas que los Cars pudieron haber sido los nuevos Beatles? (Nota: Aquí todos nos reímos viendo como se le enciende el rostro a José Agustín, que también ríe e intenta aclarar aquella penosa y entusiasta declaración).
- Mira, los Cars hicieron unas cosas muy buenas, chingado. Candy-O, el primer disco, algunas rolas de Heartbeart City, el cuarto disco de ellos después de Panorama, que contiene unas canciones absolutamente psicodélicas y sensacionales. Yo lamente que desaparecieran los Cars, un tiempo le seguí el interés a Ric Ocasek, que tiene un disco solista bastante bueno, y otro más regularzón, pero creo que cumplieron una posición en su momento y la hicieron...
¿Cuáles son tus tres grupos favoritos actuales?
- En este momento, PJ Harvey que es poco menos que sensacional; diría también The Feelies que es un grupo que viene de los ochentas y que es increíble, tienen un disco muy bueno que a mi me mata, es el primero pero el que me encanta a mí se llama Time for a witness y de los recientes así que siento muy, muy chido, bueno acabo de oír el último disco de Peter Murphy, el que era líder de Bauhaus y me gusto mucho. Un grupo que lamente mucho su desaparición fue Sisters Of Mercy, que me gustaban bastante. No sé, hay muchos grupos muy, muy buenos ahorita rolándola.
Por último, ¿los Beastie Boys o los Beach Boys?
- Ni lo uno ni lo otro ¿eh? (risas de todos) pero tratando de dar una respuesta serían los Beastie Boys.
Creador involuntario de uno de los libros de texto preparatorianos ("La Tumba"), José Agustín es para muchos un cadáver viviente de aquella cosa sesentera llamada "Literatura de la Onda" y quien sabe que otros rollos más. Nosotros teníamos nuestras dudas y aprovechando su reciente visita a la city en la que presentó su libro intitulado "Dos horas de sol", platicamos con él sobre rock, literatura y otras cosas, sorprendiéndonos gratamente por su vitalidad y don de gentes). El texto siguiente es el resultado de esa charla.
I. Rafa Saavedra vs José Agustín (just kidding).
Douglas Coupland, el autor de la Generación X, ha manifestado que contrario a lo que se dice por ahí, no estamos viviendo el fin de la historia sino el inicio de la misma. ¿Qué opinas al respecto?
- Yo estoy de acuerdo con el. Evidentemente no se puede vivir el fin de la historia, esto es un invento que han creado los yuppies neoliberales de la chingada para tratar de crearnos una pasividad y una resignación ante todo lo que ellos nos quieran imponer. Estamos en el fin de una era, eso sí es absolutamente cierto pero todo mundo sabe que como en la respiración se acaba el ciclo de la aspiración y viene la expiración, Y ahorita vamos a iniciar una época enteramente nueva que yo espero se ponga buena.
¿Qué papel tiene la nostalgia en tu trabajo como escritor?
- Casi ninguno. La nostalgia no me interesa demasiado porque me interesa el presente, me gusta estar viviendo las cosas que ocurren; no niego que tiene un espacio dentro de mí.
De pronto oigo, no sé, un disquito de los Kinks de 1966 y me trae una serie de cosas muy bonitas, ¿no? No soy un perseguidor de la nostalgia, yo no soy como García Márquez que decía "Ya ni la nostalgia la hacen como la hacían antes". Realmente es un tema que no me apasiona por completo.
¿Cuál crees que haya sido el error más grande de la generación del 68?
- En una gran medida (porque no todos, por supuesto, lo hicieron), fue haberse reintegrado al sistema. Como decía Juan Villoro en uno de sus textos de "El Tiempo Transcurrido" ¿no?, de repente hay gente que está manipulando la computadora y del alma les sale decir 'I can't get no satisfaction". Algo les quedó pero era muy superficial como entraron en todo ese fenómeno, hubo otros que no ¿eh? Creo que de la generación del 68, hay gente maravillosa que está enteramente viva y que conserva el espíritu por lo alto y creo que por ahora tiene mucha vigencia porque, al fin de cuentas en la generación del 68 se ensayó una manera de vivir, se inició un estilo de vida que por más obscura que esté la época actual sigue presente.
Dicen que el progreso se ha tardado en llegar... ¿tú qué piensas?
- El progreso es un concepto extraordinariamente relativo, ¿no?, depende que demonios es lo que quiera la gente hacer por medio del progreso. Generalmente lo tienen desde un punto de vista demasiado materialista, ese tipo de progreso a mi no me interesa; a mi me interesa más bien el desarrollo y la madurez. A mi edad creo que es una perspectiva adecuada, creo que los países no deben desarrollarse sino que deben madurar...
Unas (preguntas) de música. ¿Todavía piensas que los Cars pudieron haber sido los nuevos Beatles? (Nota: Aquí todos nos reímos viendo como se le enciende el rostro a José Agustín, que también ríe e intenta aclarar aquella penosa y entusiasta declaración).
- Mira, los Cars hicieron unas cosas muy buenas, chingado. Candy-O, el primer disco, algunas rolas de Heartbeart City, el cuarto disco de ellos después de Panorama, que contiene unas canciones absolutamente psicodélicas y sensacionales. Yo lamente que desaparecieran los Cars, un tiempo le seguí el interés a Ric Ocasek, que tiene un disco solista bastante bueno, y otro más regularzón, pero creo que cumplieron una posición en su momento y la hicieron...
¿Cuáles son tus tres grupos favoritos actuales?
- En este momento, PJ Harvey que es poco menos que sensacional; diría también The Feelies que es un grupo que viene de los ochentas y que es increíble, tienen un disco muy bueno que a mi me mata, es el primero pero el que me encanta a mí se llama Time for a witness y de los recientes así que siento muy, muy chido, bueno acabo de oír el último disco de Peter Murphy, el que era líder de Bauhaus y me gusto mucho. Un grupo que lamente mucho su desaparición fue Sisters Of Mercy, que me gustaban bastante. No sé, hay muchos grupos muy, muy buenos ahorita rolándola.
Por último, ¿los Beastie Boys o los Beach Boys?
- Ni lo uno ni lo otro ¿eh? (risas de todos) pero tratando de dar una respuesta serían los Beastie Boys.
*Esta entrevista apareció en el fanzine Velocet v., editado en los early 90s.
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miércoles, 30 de mayo de 2007
JUST CAME BACK
El tiempo, afirmaba el viejo profesor erudito en metafísica, somos nosotros. No me costo trabajo entenderlo como punto de partida de algo que se había convertido demasiado pronto en tópico de sobremesa. En situaciones así, mi única salida era la abstracción Una vez iniciado el proceso, no importaban ya gran cosa los ruidos –ese sonsonete de la música norteña, sus letras anodinas, el white noise del televisor, los lamentos vecinos, los murmullos inquietantes- o la nula posibilidad de hacer cualquier nimiedad que forma parte de nuestra vida cotidiana. Si bien es cierto que esto no era una salida lógica, al menos ofrecía una posibilidad de desmarcarme de una realidad fracturada por el destino y de asirme a otra mucho más plausible.
En un instante determinado, aquello fue cercano a la transfiguración. Un torrente: lo wi fi, la inercia fiestera de las It Girls, el freno católico al progreso de la clase media, la fatalidad implícita en el underground, los asuntos no resueltos que obligaron a Kakfa a escribirle una carta a su padre, la crítica recurrente a una malograda política internacional, el ecocidio del que ya hablaba Rius en los sixties, el pragmatismo del análisis psico-histórico, una declaración de principios de corte ambivalente, los haircuts imposibles que reciclan lo mejor y lo peor de los 80, las prebendas heredadas de los años de dictadura perfecta, la falta de buen sexo sin amarres ni lástima, eso que explica la soledad sin palabras, una lista de sit-coms televisivas, las personas que nunca se abren, las perversas intenciones de un duopolio omnipresente, la envidia de hombres diminutos y el daño que le hacen a su sistema digestivo. Cosas así de vitales que discutiría en mi bar favorito una vez resuelto este pequeño impasse.
Ahí estaba yo, sedado como paciente a punto de operación, con una presencia determinada por el tiempo de otros. Sin embargo, algo en mí me obligaba a darme cuenta que había perdido el sentido de orientación, un poco de sangre, eso que llaman pomposamente «libertad». Estaba tan fuera de mi zona de confort que aun, vaya cosa, mi habitual calentura se apago en un tris. Es penoso ver como se desintegra la personalidad de alguien y que su dispersión se torna irremediable. Por eso, el no ver/sentir la tragedia propia es legítimo, algo que se agradecía. Ya no pertenecía a mi tiempo, estaba inmerso en esa extraña sensación de lejanía (de todo: el ruido, los sentidos, un ideal de tercera mano, el esfuerzo fantasmático y sus lazos familiares, las cadenas de e-mails, la brisa matinal, las campañas en pro de la honestidad,). Algo así era tan triste como la dialéctica aplicada a cuestiones baladíes que lo único que aplica es continuar y dar el tipo. La ceguera emocional evitaba que observara de frente la crueldad en su presentación más (in)humana.
Ante ese estado de indefensión, mi autismo actuaba como práctico salvavidas. Lidiar conmigo era too much hasta para la gente acostumbrada a hacer lo que se tiene que hacer. Con el riesgo de ser enteipado y abandonado en cualquier sitio o incrementar esa estadística sangrienta de cabezas cercenadas que incita al miedo ciudadano recordaba, cosas de la narrativa, como se fraguó el desenlace de una historia particular entretejida por el devenir nacional y la lucha de contrarios (ese eco marxista que no termina por diluirse). La posibilidad de terminar siendo el encabezado principal o una nota perdida en las páginas interiores se reducía a una cuestión de humor de aquellos que, al quebrantar de golpe toda disposición de convivencia social, trabajaban bajo un esquema de superioridad impuesta. No más lamentos, tiempo de escapar.
Yo, sin saberlo, quería desligarme de un vacío del que todos hablan, de la anomia como paradoja del mercado de valores, de una discusión apática ante lo estúpido e innecesario del espectáculo, del déficit que se intenta cubrir con una póliza de embute y fantasía, de la enorme capa de abstencionismo que sacudía un sistema que se devoraba a sí mismo. Esto, pensaba mientras corría, ha sido un fragmento de una (mala) película que, tras acabarse, sería una foot note en una historia de alcance mayor. Por eso ante la pregunta recurrente de “¿en dónde te habías metido, Higelin?”, contesto con un simple “Por ahí, ya regresé a la vida social.”
“Damn yeah!, I just came back”, agrego con mi usual desenfado y sigo de frente pensando en el ahora. El tiempo sigue siendo tan nuestro como esos minutos en los que deseamos no ser uno más en la lista de los amparos por consignar, las horas muertas en que desconocemos a donde nos dirigimos, esos tres días en los que nuestra voluntad estuvo a la deriva como en el último partido que jugamos en las canchas del Y.M.C.A. local, aquel frustrado weekend con una chica llamada La'porshe cuya risa corporal nos rejuvenecía sin motivo, el largo verano del que hablan decenas de canciones o la libertad tras un secuestro que nunca se notifico.
En un instante determinado, aquello fue cercano a la transfiguración. Un torrente: lo wi fi, la inercia fiestera de las It Girls, el freno católico al progreso de la clase media, la fatalidad implícita en el underground, los asuntos no resueltos que obligaron a Kakfa a escribirle una carta a su padre, la crítica recurrente a una malograda política internacional, el ecocidio del que ya hablaba Rius en los sixties, el pragmatismo del análisis psico-histórico, una declaración de principios de corte ambivalente, los haircuts imposibles que reciclan lo mejor y lo peor de los 80, las prebendas heredadas de los años de dictadura perfecta, la falta de buen sexo sin amarres ni lástima, eso que explica la soledad sin palabras, una lista de sit-coms televisivas, las personas que nunca se abren, las perversas intenciones de un duopolio omnipresente, la envidia de hombres diminutos y el daño que le hacen a su sistema digestivo. Cosas así de vitales que discutiría en mi bar favorito una vez resuelto este pequeño impasse.
Ahí estaba yo, sedado como paciente a punto de operación, con una presencia determinada por el tiempo de otros. Sin embargo, algo en mí me obligaba a darme cuenta que había perdido el sentido de orientación, un poco de sangre, eso que llaman pomposamente «libertad». Estaba tan fuera de mi zona de confort que aun, vaya cosa, mi habitual calentura se apago en un tris. Es penoso ver como se desintegra la personalidad de alguien y que su dispersión se torna irremediable. Por eso, el no ver/sentir la tragedia propia es legítimo, algo que se agradecía. Ya no pertenecía a mi tiempo, estaba inmerso en esa extraña sensación de lejanía (de todo: el ruido, los sentidos, un ideal de tercera mano, el esfuerzo fantasmático y sus lazos familiares, las cadenas de e-mails, la brisa matinal, las campañas en pro de la honestidad,). Algo así era tan triste como la dialéctica aplicada a cuestiones baladíes que lo único que aplica es continuar y dar el tipo. La ceguera emocional evitaba que observara de frente la crueldad en su presentación más (in)humana.
Ante ese estado de indefensión, mi autismo actuaba como práctico salvavidas. Lidiar conmigo era too much hasta para la gente acostumbrada a hacer lo que se tiene que hacer. Con el riesgo de ser enteipado y abandonado en cualquier sitio o incrementar esa estadística sangrienta de cabezas cercenadas que incita al miedo ciudadano recordaba, cosas de la narrativa, como se fraguó el desenlace de una historia particular entretejida por el devenir nacional y la lucha de contrarios (ese eco marxista que no termina por diluirse). La posibilidad de terminar siendo el encabezado principal o una nota perdida en las páginas interiores se reducía a una cuestión de humor de aquellos que, al quebrantar de golpe toda disposición de convivencia social, trabajaban bajo un esquema de superioridad impuesta. No más lamentos, tiempo de escapar.
Yo, sin saberlo, quería desligarme de un vacío del que todos hablan, de la anomia como paradoja del mercado de valores, de una discusión apática ante lo estúpido e innecesario del espectáculo, del déficit que se intenta cubrir con una póliza de embute y fantasía, de la enorme capa de abstencionismo que sacudía un sistema que se devoraba a sí mismo. Esto, pensaba mientras corría, ha sido un fragmento de una (mala) película que, tras acabarse, sería una foot note en una historia de alcance mayor. Por eso ante la pregunta recurrente de “¿en dónde te habías metido, Higelin?”, contesto con un simple “Por ahí, ya regresé a la vida social.”
“Damn yeah!, I just came back”, agrego con mi usual desenfado y sigo de frente pensando en el ahora. El tiempo sigue siendo tan nuestro como esos minutos en los que deseamos no ser uno más en la lista de los amparos por consignar, las horas muertas en que desconocemos a donde nos dirigimos, esos tres días en los que nuestra voluntad estuvo a la deriva como en el último partido que jugamos en las canchas del Y.M.C.A. local, aquel frustrado weekend con una chica llamada La'porshe cuya risa corporal nos rejuvenecía sin motivo, el largo verano del que hablan decenas de canciones o la libertad tras un secuestro que nunca se notifico.
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