http://clubdebrian.com/v4/elmitodelescritor.htm
El Mito del Escritor FronterizoHeriberto Yepes
Tijuana, México (27 septiembre 2003).-
Existe la literatura del norte de México. Es otra la duda: ¿dónde está el norte? El norte mexicano siempre ha sido fantasmático. Fue inventado en 1848, cuando la separación con Estados Unidos fue trazada en el nuevo dibujo político. Algo de lo que ahora es el norte fue, en un momento, parte del centro. La Historia nos reubica. El "norte" es el cuerpo tajado del país o un reacomodo óseo, lo que hemos reprimido para no memorizar la herida. El norte, en sí mismo, es un silencio.Los escritores del norte gozan y abusan esa condición de espejismos. Son a la vez oportunistas, portadores y víctimas del mito del escritor fronterizo. El mito fue conformado diluyendo en una sola figura una serie de expectativas: el escritor del norte debe ser elusivo, debe ser distinto al escritor del "centro" (Mesoamérica vs. Aridoamérica), debe tener final prematuro. El mito sigue vivo. He notado, por ejemplo, la tendencia reciente a declarar finalizada la "literatura fronteriza", una moda que ya pasó, y en esa aseveración ya está implícita la idea: la literatura del norte siempre desaparece. Actualmente "debe" desaparecer por varios submitos, entre ellos el principal cuajó para quitarles atención a los autores que se beneficiaron del auge comercial o la curiosidad crítica que se originó en los años 90, como fenómeno concomitante a la conciencia de que el norte es cada vez una zona estratégica de la mexicanidad. "La literatura fronteriza ya se acabó". La periferia volvió a hacerse invisible.Eso especulan, por ejemplo, los autores de La generación de los enterradores II. Una nueva expedición a la narrativa mexicana del tercer milenio, donde al analizar narradores norteños, se arguye que seguramente emigrarán o se rejuntarán a la Ciudad de México. Según ellos sólo hay un camino, y ese es el del Crack, lo cual deja claro que el Crack no es más que Canon. La firma fotográfica o la eñe que después del cañonazo perdió el peluquín.Se argumenta, pues, que el auge de la literatura del norte está a punto de acabarse o la literatura fronteriza es una moda, para obligar al escritor de esta región a reunirse al otro mito: la República de las Letras. Evitar la subdivisión, y conservar intacta la benemérita Unidad de Nuestra Literatura. "La Tradición".Pero el mito dicta escisión. El mito reza: hay que resistirse al centro, hay que oponérsele, como se le opuso Jesús Gardea en Chihuahua o Abigael Bohórquez en Sonora. El mito del escritor fronterizo deriva del mito del profeta en el desierto. El escritor del norte debe ser un extranjero. Debe estar aislado. Eso dice el mito. Eso desempeñan los sujetos que lo interpretan. Debe morir en su desgarramiento, como Robert L. Jones, el escritor gringocano de San Diego-Tijuana, muerto de alcoholismo en un motel. O Juan Martínez, el poeta gurú de toda una generación, trabajando en las calles de Tijuana, dice la leyenda, viviendo en una cueva. O Horst Matthai, el filósofo alemán refugiado en esta misma ciudad, para escribir sus libros de retraducción de los presocráticos y sus alucinantes teorías metafísicas-anarquistas. Todos estos escritores/personajes se vuelven modelo de las siguientes generaciones y así el mito se perpetúa. ¿Un mito masculino? El mito continúa hasta el presente, como un eterno retorno de lo norteño, una tradición maldita o una mala película.El norte posee un regionalismo acendrado. Un mandato que es a la vez agresivo separatismo ("haz patria, mata un chilango") y reconocimiento de su otredad. No olvidemos que Fernando Jordán llamaba a la península de Baja California "el Otro México" y que aquí Flores Magón hizo un territorio anarquista al inicio de la Revolución. No olvidemos, tampoco, que "California" comenzó siendo un isla imaginaria.El escritor del norte usa el mito, lo encarna, pero también se deshace de él, como Daniel Sada, que ya declaró cerrado su ciclo norteño para huir de los estereotipos y darle otra vuelta a su obra. El "norte" no es una fijeza sino un moméntum o una etapa de la metamorfosis. Para muchos, el norte está en el pasado o en el futuro, porque --muertas de Juárez, maquilas, narco, muertos del Bordo-- el norte en el presente duele demasiado. Ese es otro enredo del mito: ¿quiénes son los norteños? ¿Los que ahí nacieron pero ya se fueron? ¿Federico Campbell es un escritor norteño? ¿Lo fue Gilberto Owen? ¿Lo fue Alfonso Reyes? O un caso más reciente: Cristina Rivera Garza, nacida en Matamoros, radicada en San Diego, ahora en el centro. ¿Es La cresta de Ilión una novela sobre San Diego y Tijuana? ¿Dónde están los escritores norteños? ¿En el DeFe? No importa dónde estén los escritores del norte porque el norte no es una geografía estable sino una condición volátil, una diáspora. El norte es esporádico: desaparece y/o se esparce como las esporas. Esto es también parte del mito: un mito ambivalente, un mito autodestructivo. La luz se niega a sí misma.El mito del escritor del norte es severo. Él o ella debe permanecer en su sitio, dice. Debe hacer ese sacrificio, rehusar los beneficios de la Ciudad de México. Todos los que debieron irse, ya se fueron: tales bárbaros fundaron Tenochtitlan. Hay que escribir desde aquí. Crosthwaite dixit. No venderse al centro jamás. Aquí morirás. ¿Dónde está la nueva literatura del norte del país? En el Internet. En las páginas de autopublicación ("blogs") de la nueva generación, de Dolores Dorantes a un servidor. El Internet ayudó a que los escritores aislados a través de todo el norte se comunicarán entre sí, pero a la vez hizo que el norte se hiciera aún menos tangible. El norte es cada vez más utópico. El norte es un no-lugar.¿Alguna vez existió Rafa Saavedra? No se sabe si de verdad es un escritor-dj o es simplemente una página electrónica: www.rafadro.blogspot.com Lo cierto es que Saavedra continúa, a su modo, la función mítica del escritor norteño como outsider, marginal, alternativo, descentrado, antiliterario, periférico, barbárico, ausente en el mapa canónico, mitad por el defederalismo, mitad porque así lo quiere él mismo. Encarna el mito. No te unirás a la Capital. Serás un "beyondeado": always allende. Para eso, por cierto, se puede utilizar el inglés: para huir del nosotros emocional o nacional, del aquí territorial y existencial. Now we are nowhere. My way? Away. Never here.Por eso Tijuana es cada vez menos real, cada vez más imaginaria, porque en esta ciudad se ha concentrado el mito en los últimos años. No sería raro que Tijuana desapareciera del mapa. No sería nada alarmante: estamos acostumbrados a no existir.El escritor del norte es fugaz. Lo es porque las oportunidades de desarrollo son todavía menores que en el centro o sur del país. Así sucede por el centralismo verídico y por otros mitos, como aquel que inspiró Vasconcelos al decir que en el norte no había más cultura que la carne asada.Por eso el escritor del norte se ve a sí mismo como parte de una resistencia, de una fuerza centrífuga. Esta actitud lo mismo se escucha en Monterrey que en Ciudad Juárez. Por eso también existe la charlatanería. Cada editorial quiere su escritor fronterizo o norteño, y con uno es suficiente, porque para la visión general este sujeto no se trata más que de un puesto. Por eso hay muchos libros sobre el norte o la frontera, el neohíbrido, ya sea el fiasco de Pérez Reverte, imitando a Élmer Mendoza, o el último pastiche norteamericano sobre la vida south of the border. El mito lo dice: en algún momento de nuestra vida todos seremos un escritor fronterizo, ya que así como tiene su cruel verdad trágica (el aislamiento), el mito también tiene sus chistes (la sobreactuación). Como el norte es intermitente un día tiene cara de drama, otro de comedia.Ser escritor del norte es piel que se pierde. O máscara que se usa. Por eso es una definición difícil o un performance o propagandístico o de veras metafísico. Una postura o comercial o política. ¿Quiénes son, entonces, los escritores del norte? Todos los que lo deseen, sin diferencias, porque si algo nos enseña el norte es que la geografía es harto relativa y no existen las esencias, por lo tanto, todos somos simulacros. El escritor del norte es aquel que conoce su función mítica, y por ella vive y perece. De cierto modo, el norte: un desierto. Sólo fuimos humo.
Heriberto Yépez es autor de Luna creciente: contrapoéticas norteamericanas del siglo XX.
viernes, 6 de enero de 2006
lunes, 2 de enero de 2006
Back files
Back to the early 80´s. Recuerdas? No videos, no cd´s, no internet, no mp3´s. Ahí estábamos, un poco más jóvenes resistiendo la crisis del 82, muy lejos todavía del anuncio ilusorio de nuestro acceso al primer mundo (democracia, tecnología de punta y good life, cosas así). Escuchando con estusiasmo las novedades en los programas nocturnos de la radio fronteriza o en las barras de música moderna en las estaciones universitarias del centro del país, hurgando con frenesí en los estanquillos de las tiendas de discos importados, leyendo las crónicas y reseñas de lo que estaba ocurriendo en otra parte.
Eran los tiempos de Acústica, Conecte y, sobre todo, de Sonido. No importaba que estuvieras en el DF, Guadalajara, Tijuana u otra city, las revistas musicales eran la única fuente de información sobre «eso» que estaba ocurriendo. En la vieja Inglaterra se le conoció como el «Culto sin Nombre», que después desembocaría entre diversos estilos: nuevos románticos, future pop y synth pop, entre otros; en España emergió «La Movida Madrileña» con su cauda de grupos que abanderaron la causa del tecno pop en español; en nuestro país nunca tuvo nombre.
Veamos, si hacer rock era cosa de aferrados, intentar hacer música con aparatos electrónicos era cosa de prófugos del sentido común (más allá de las posibilidades económicas para adquirir un equipo nada asequible). Cómo atreverse a practicar eso en un país donde cualquier tema en el que sonaran maquinitas era motivo de suspicacia (un antecedente del sospechosísmo actual). Lo moderno no era bien visto en una escena tradicionalista, forjada en hoyos fonkies, la raquítica información que llegaba y la represión gubernamental; por eso, entre otras tantas razones, la música electrónica mexicana fue (mal) confundida con música disco, (bien) repudiada por roqueros de cepa, (super) vapuleada por una crítica pasatista y (mega) ignorada por la industria discográfica (mainstream o underground). No extraña entonces la postura del dúo Old Fashioned al sentirse ajenos a lo que sucedía musicalmente en México y declarar: No nos identificamos ni con su música ni con sus conceptos.
Como escribió recientemente un fan tapatío en un blog en Internet: “Lo más interesante del asunto es que a la mayoría de los grupos de la new wave y del incipiente tecno era imposible escucharlos, porque muchos de ellos nunca grabaron y sólo se dedicaron a tocar en fiestas o en universidades, pero el simple hecho de verlos retratados, vestidos como punks muchos de ellos, hacia que uno escuchara imaginariamente su música".
Orwell cumplió su amenaza y el Gran Hermano Rockero tuvo que bailar con los nuevos sonidos que pasaron rápidamente del punk tardío al new wave mexican style para decantarse en una electrónica lo fi before Nafta. Un pequeño número de producciones se publicarían de forma independiente para remediar esa situación y, así sin previa advertencia, en las páginas de Conecte se pudo leer un aviso para fans del rock nacional (imposible pensar en poner aquello de «tecno pop»): Por correo podías adquirir los discos de Natabisk*, Silueta Pálida y Síntoma por $800 pesos de la época.
Ya había soundtrack para esas fiestas futuras, algunos sellos (La Corporación Sintética, A.E,I.) encargados de proporcionarnos ese material para impresionar a los amigos con aquello de “Escucha esto…”, para grabar cintas y rolarlas por el mundo. Sencillos, ep´s y élepes de tirada reducida a la que muy pocos tuvieron acceso la primera vez y que afortunadamente, justicia divina o cosa de la nostalgia tecnificada, se edita en disco compacto.
En esta grabación conviven los recuerdos del tecno punk blanco de Size , el humor futurista de Syntoma y Natabisk*, la melancolía cuasi suicida y polirítmica de Silueta Pálida, el neo romanticismo juguetón de Avant garde, aquellos juegos de palabras de Casino Shanghai que nunca nadie entendió (eran más sofisticados que ninguno cuando ir de glam y discotequeros era de pésimo gusto), el feeling naive de Vandana y sus hits en la radio alternativa, la conexión art –rock de Duda Mata antes del desvarío rocker de José Fors, la ironía new beat de Década Dos regada vía k-7´s, el tecno industrial de Artefacto en vinilo de color, la veta electro tropical de Volti en su etapa mutant disco y por primera vez, algunos incunnables de Los Agentes Secretos y Cou Cou Bazar que poquísimos pudieron escuchar en su momento. Celebremos pues, con gusto de fan la salida de esta compilación del contingente nacional del pop electrónico ochenteno.
Hace casi 20 años, Walter Schmidt no tuvo empacho para declarar a la revista juvenil Ritmo: ¨Para nosotros el tecno pop es una música popular´¨. No lo era en ese entonces pero ahora sí lo es, en el México post colectivos y sellos electrónicos (Nortec, Nopal Beat, Konfort, Noiselab, Abolipop, Static y etc.). Si ganamos o no, en el camino, no importa. La música electrónica se incorporo, a pesar de todo, a nuestra vida cotidiana. Eso, finalmente, nadie lo pudo evitar.
-rafa saavedra, dic. 2004
Eran los tiempos de Acústica, Conecte y, sobre todo, de Sonido. No importaba que estuvieras en el DF, Guadalajara, Tijuana u otra city, las revistas musicales eran la única fuente de información sobre «eso» que estaba ocurriendo. En la vieja Inglaterra se le conoció como el «Culto sin Nombre», que después desembocaría entre diversos estilos: nuevos románticos, future pop y synth pop, entre otros; en España emergió «La Movida Madrileña» con su cauda de grupos que abanderaron la causa del tecno pop en español; en nuestro país nunca tuvo nombre.
Veamos, si hacer rock era cosa de aferrados, intentar hacer música con aparatos electrónicos era cosa de prófugos del sentido común (más allá de las posibilidades económicas para adquirir un equipo nada asequible). Cómo atreverse a practicar eso en un país donde cualquier tema en el que sonaran maquinitas era motivo de suspicacia (un antecedente del sospechosísmo actual). Lo moderno no era bien visto en una escena tradicionalista, forjada en hoyos fonkies, la raquítica información que llegaba y la represión gubernamental; por eso, entre otras tantas razones, la música electrónica mexicana fue (mal) confundida con música disco, (bien) repudiada por roqueros de cepa, (super) vapuleada por una crítica pasatista y (mega) ignorada por la industria discográfica (mainstream o underground). No extraña entonces la postura del dúo Old Fashioned al sentirse ajenos a lo que sucedía musicalmente en México y declarar: No nos identificamos ni con su música ni con sus conceptos.
Como escribió recientemente un fan tapatío en un blog en Internet: “Lo más interesante del asunto es que a la mayoría de los grupos de la new wave y del incipiente tecno era imposible escucharlos, porque muchos de ellos nunca grabaron y sólo se dedicaron a tocar en fiestas o en universidades, pero el simple hecho de verlos retratados, vestidos como punks muchos de ellos, hacia que uno escuchara imaginariamente su música".
Orwell cumplió su amenaza y el Gran Hermano Rockero tuvo que bailar con los nuevos sonidos que pasaron rápidamente del punk tardío al new wave mexican style para decantarse en una electrónica lo fi before Nafta. Un pequeño número de producciones se publicarían de forma independiente para remediar esa situación y, así sin previa advertencia, en las páginas de Conecte se pudo leer un aviso para fans del rock nacional (imposible pensar en poner aquello de «tecno pop»): Por correo podías adquirir los discos de Natabisk*, Silueta Pálida y Síntoma por $800 pesos de la época.
Ya había soundtrack para esas fiestas futuras, algunos sellos (La Corporación Sintética, A.E,I.) encargados de proporcionarnos ese material para impresionar a los amigos con aquello de “Escucha esto…”, para grabar cintas y rolarlas por el mundo. Sencillos, ep´s y élepes de tirada reducida a la que muy pocos tuvieron acceso la primera vez y que afortunadamente, justicia divina o cosa de la nostalgia tecnificada, se edita en disco compacto.
En esta grabación conviven los recuerdos del tecno punk blanco de Size , el humor futurista de Syntoma y Natabisk*, la melancolía cuasi suicida y polirítmica de Silueta Pálida, el neo romanticismo juguetón de Avant garde, aquellos juegos de palabras de Casino Shanghai que nunca nadie entendió (eran más sofisticados que ninguno cuando ir de glam y discotequeros era de pésimo gusto), el feeling naive de Vandana y sus hits en la radio alternativa, la conexión art –rock de Duda Mata antes del desvarío rocker de José Fors, la ironía new beat de Década Dos regada vía k-7´s, el tecno industrial de Artefacto en vinilo de color, la veta electro tropical de Volti en su etapa mutant disco y por primera vez, algunos incunnables de Los Agentes Secretos y Cou Cou Bazar que poquísimos pudieron escuchar en su momento. Celebremos pues, con gusto de fan la salida de esta compilación del contingente nacional del pop electrónico ochenteno.
Hace casi 20 años, Walter Schmidt no tuvo empacho para declarar a la revista juvenil Ritmo: ¨Para nosotros el tecno pop es una música popular´¨. No lo era en ese entonces pero ahora sí lo es, en el México post colectivos y sellos electrónicos (Nortec, Nopal Beat, Konfort, Noiselab, Abolipop, Static y etc.). Si ganamos o no, en el camino, no importa. La música electrónica se incorporo, a pesar de todo, a nuestra vida cotidiana. Eso, finalmente, nadie lo pudo evitar.
-rafa saavedra, dic. 2004
domingo, 1 de enero de 2006
Tijuana Youth: entre la cultura y la fiesta
A veces, el fulgor del hype es tan engañoso. Uno no puede vivir en el pasado y tratar de sostener viejas glorias o luchar por siempre contra leyendas negras que ya caso ni tiene revisitar. Uno no puede creerse todo lo que ve, escucha o siente (lo sentimos, mas que escepticismo es sentido común). Por eso, si hace un par de anos la revista Newswek declaraba a la city como una de los nuevos centros de cultura y vitalidad era, siendo cuasi objetivos, un reconocimiento tardío a lo que sucede en ella, un acto de validez desde el mercado que insiste en dictar nuevos campos de atracción y extender la posibilidad del bussiness as usual. Tijuana, ya se ha dicho, va mas rápido que sus artistas y sus críticos.
Sin embargo, contrario a ese encasillamiento tan exótico como reduccionista, Tijuana nunca ha dejado de estar de moda, en boga, marcando tendencias, haciendo un preview del futuro inmediato justo en el instante en que esta a punto de ocurrir. Quien escribe la historia reciente es una metagenaracion de artistas tijuanenses que va por la vida sin disfraces, sin cortarse, sin tomarse muy en serio esto y aquello mientras ve como se diluyen mitos (el principal? El tener que abandonar la ciudad para poder acceder a un reconocimiento o éxito relativo), que conoce y se mueve por toda la city, que fluye por redes de trabajo y colaboración ya sea con instituciones, la iniciativa privada o siguiendo la máxima punk del Hazlo por ti mismo. Tijuana open source.
La juventud, decía Bourdieu, es sólo una palabra, una categoría mas para englobar a un segmento poblacional o, según acota Rossana Reguillo, “un acuerdo social y productora del mundo”. En la city, los actores juveniles ya sean incorporados o disidentes (al consumo cultural o los esquemas de la cultura predominante) han dado muestra de su capacidad de mutación y su desparpajo al entrar en terrenos en los que el discurso oficial se hace añicos, la otredad se instala en la mesa de discusión y la contradicción de sentidos-resultados se vuelve parte del entorno creativo (un posmodernismo faribolesco, el arte del reciclaje, loops urbanos, las fronteras porosas, el feeling de estar siempre en un vortex auto representativo, la estética de lo feo, la calle). Una nueva hornada que propone, ante la situación actual tijuanense, a la cultura como antídoto contra la barbarie (Sergio González dixit).
¿Qué les mueve? ¿Qué proponen? Entre sus intereses esta la recuperación de la ciudad, el rescate y movibilidad de los espacios, la apuesta de la fiesta y el placer que da el vivir en una ciudad so bizarre como la nuestra, el enfrentarse a una realidad social que permite casi todo. Si, pero van mas allá uniendo ese dejo querendón con la ironía post PC, la critica académica con la postura del que vive la calle con esa naturalidad cotidiana, la búsqueda por nuevos lenguajes con la apropiación y resemantización de lo considerado ordinario (eso que a la mayoría les parece algo innecesario, superficial y hasta vulgar). Es por eso, entre otras muchas razones, que sus productos culturales (libros, música, diseño, arte instalación, video y plástica, entre otros) encuentran cabida en sitios tan diversos como exposiciones internacionales o suplementos marginales. Son, naturalmente, super mediáticos.
Annie Le Brun externaba en su libro Del exceso de realidad que “si la juventud aun pudiese tener una belleza, esta seria la de su desesperanza capaz de incendiar con sus preguntas vitales lo que la cultura se empeña en reducir a cenizas”. Pienso en la labor operativa del Colectivo Nortec y su híbrido audiovisual post fronterizo; en las exposiciones plásticas Diagnósticos urbanos y Larva (que dieron origen a tantas criticas y diatribas por lo disparejo / ambiguo de su criterio curatorial); en el surgimiento de esa divertida nueva escena pop que se puede situar –tras el suceso Nortec- en la cresta de la ola musical (la apuesta esta en grupos como Shantelle, Ibi ego!, The Polardroids, Aeroplanos, Nina Cámara, entre otros); en la imagen cándida de la city y sus protagonistas que aparece en cadena nacional vía los documentales de Bulbo; en el lado B presente en la Imagineria audiovisual de Art Core; en los talleres de video y música para adolescentes instrumentados por un conjunto de colectivos (Nortec, Bulbo, Yonke art.Pragma) para formar nuevas generaciones de creadores; en esos escritores de culto, los novísimos que recien llegan o aquellos que llenan las paginas de fanzines y poemarios (Heriberto Yépez, Omar Pimienta, Paty Blake); los artistas plásticos que empiezan a cotizar en mercados regionales (Julio Orozco, Tania Candiani, Jaime Otis); la generación de punk djs que animan la noche tijuanera; los crews de neo-grafiiti que insisten en ver a la city como un gran lienzo; la presencia destacada de teatreros y grupos de danza independientes en congresos y muestras nacionales; la explosión del hip hop callejero, convertidos en cronistas de la periferia (Sociedad Anonima, Tijuas Steelo, Legión Marvel); los otros sellos discográficos (Static, At.At, discos Invisibles, Eklegein) que representan al underground mas experimental; en la nueva media interactiva que significa ese casi medio millar de blogs –bitácoras en internet- que documentan de todos los ángulos posibles la vida en Tijuana. Tal vez algunos de ellos no muestren u oferten la visión que quiera el mainstream y sus acólitos pero, el infaltable pero, no se puede negar que ahí, como dirían Los Fresones Rebeldes, algo hay.
Esos y otros up-coming artists buscan reflejar, como apunta la investigadora Fiamma Montezemolo en su texto Tijuana no es Tijuana, no una Tijuana, sino miles de ellas, por que saben que la city es ese “juego continuo de diversidades, de verdades simuladas” y que deciden, al fin creadores, “no mentir acerca de si mismos sin por eso tener que decir La Verdad.” Ellos, al final, saben que forman parte de algo que no necesita líderes, que el verdadero enemigo es el pensamiento único y que, como dice aquel viejo bolero, sólo se vive una vez.
Sin embargo, contrario a ese encasillamiento tan exótico como reduccionista, Tijuana nunca ha dejado de estar de moda, en boga, marcando tendencias, haciendo un preview del futuro inmediato justo en el instante en que esta a punto de ocurrir. Quien escribe la historia reciente es una metagenaracion de artistas tijuanenses que va por la vida sin disfraces, sin cortarse, sin tomarse muy en serio esto y aquello mientras ve como se diluyen mitos (el principal? El tener que abandonar la ciudad para poder acceder a un reconocimiento o éxito relativo), que conoce y se mueve por toda la city, que fluye por redes de trabajo y colaboración ya sea con instituciones, la iniciativa privada o siguiendo la máxima punk del Hazlo por ti mismo. Tijuana open source.
La juventud, decía Bourdieu, es sólo una palabra, una categoría mas para englobar a un segmento poblacional o, según acota Rossana Reguillo, “un acuerdo social y productora del mundo”. En la city, los actores juveniles ya sean incorporados o disidentes (al consumo cultural o los esquemas de la cultura predominante) han dado muestra de su capacidad de mutación y su desparpajo al entrar en terrenos en los que el discurso oficial se hace añicos, la otredad se instala en la mesa de discusión y la contradicción de sentidos-resultados se vuelve parte del entorno creativo (un posmodernismo faribolesco, el arte del reciclaje, loops urbanos, las fronteras porosas, el feeling de estar siempre en un vortex auto representativo, la estética de lo feo, la calle). Una nueva hornada que propone, ante la situación actual tijuanense, a la cultura como antídoto contra la barbarie (Sergio González dixit).
¿Qué les mueve? ¿Qué proponen? Entre sus intereses esta la recuperación de la ciudad, el rescate y movibilidad de los espacios, la apuesta de la fiesta y el placer que da el vivir en una ciudad so bizarre como la nuestra, el enfrentarse a una realidad social que permite casi todo. Si, pero van mas allá uniendo ese dejo querendón con la ironía post PC, la critica académica con la postura del que vive la calle con esa naturalidad cotidiana, la búsqueda por nuevos lenguajes con la apropiación y resemantización de lo considerado ordinario (eso que a la mayoría les parece algo innecesario, superficial y hasta vulgar). Es por eso, entre otras muchas razones, que sus productos culturales (libros, música, diseño, arte instalación, video y plástica, entre otros) encuentran cabida en sitios tan diversos como exposiciones internacionales o suplementos marginales. Son, naturalmente, super mediáticos.
Annie Le Brun externaba en su libro Del exceso de realidad que “si la juventud aun pudiese tener una belleza, esta seria la de su desesperanza capaz de incendiar con sus preguntas vitales lo que la cultura se empeña en reducir a cenizas”. Pienso en la labor operativa del Colectivo Nortec y su híbrido audiovisual post fronterizo; en las exposiciones plásticas Diagnósticos urbanos y Larva (que dieron origen a tantas criticas y diatribas por lo disparejo / ambiguo de su criterio curatorial); en el surgimiento de esa divertida nueva escena pop que se puede situar –tras el suceso Nortec- en la cresta de la ola musical (la apuesta esta en grupos como Shantelle, Ibi ego!, The Polardroids, Aeroplanos, Nina Cámara, entre otros); en la imagen cándida de la city y sus protagonistas que aparece en cadena nacional vía los documentales de Bulbo; en el lado B presente en la Imagineria audiovisual de Art Core; en los talleres de video y música para adolescentes instrumentados por un conjunto de colectivos (Nortec, Bulbo, Yonke art.Pragma) para formar nuevas generaciones de creadores; en esos escritores de culto, los novísimos que recien llegan o aquellos que llenan las paginas de fanzines y poemarios (Heriberto Yépez, Omar Pimienta, Paty Blake); los artistas plásticos que empiezan a cotizar en mercados regionales (Julio Orozco, Tania Candiani, Jaime Otis); la generación de punk djs que animan la noche tijuanera; los crews de neo-grafiiti que insisten en ver a la city como un gran lienzo; la presencia destacada de teatreros y grupos de danza independientes en congresos y muestras nacionales; la explosión del hip hop callejero, convertidos en cronistas de la periferia (Sociedad Anonima, Tijuas Steelo, Legión Marvel); los otros sellos discográficos (Static, At.At, discos Invisibles, Eklegein) que representan al underground mas experimental; en la nueva media interactiva que significa ese casi medio millar de blogs –bitácoras en internet- que documentan de todos los ángulos posibles la vida en Tijuana. Tal vez algunos de ellos no muestren u oferten la visión que quiera el mainstream y sus acólitos pero, el infaltable pero, no se puede negar que ahí, como dirían Los Fresones Rebeldes, algo hay.
Esos y otros up-coming artists buscan reflejar, como apunta la investigadora Fiamma Montezemolo en su texto Tijuana no es Tijuana, no una Tijuana, sino miles de ellas, por que saben que la city es ese “juego continuo de diversidades, de verdades simuladas” y que deciden, al fin creadores, “no mentir acerca de si mismos sin por eso tener que decir La Verdad.” Ellos, al final, saben que forman parte de algo que no necesita líderes, que el verdadero enemigo es el pensamiento único y que, como dice aquel viejo bolero, sólo se vive una vez.
miércoles, 1 de junio de 2005
http://www.laprensa-sandiego.org/archieve/june27-03/paletas.htm
Paletas en un Rollercoaster
Presentación del libro “Lejos del Noise” de Rafa Saavedra
Por Mariana Martinez
Pon un disco de Blondie, prende la televisión -y no la veas-, chatea con tu ex-novia que está lejos, abraza a un freak, Baja MP3 masticando palomitas; empieza a leer Lejos del Noise.
Lejos del Noise es el nuevo libro publicado por Moho, del escritor Rafa Saavedra (1967) que consiste en dieciséis relatos cortos escritos desde 1997 a la fecha, en un proceso muy largo en el que se ven varios períodos, el último de ellos marcado porque el autor regresó a la Universidad en el año 2000.
El título, calificado de nostálgico puede ser interpretado como una referencia al budismo o al título de una canción de los Ramones, o como una referencia a la manera en la que fue escrito, con mucha interferencia, mientras el autor hacía varias cosas a la vez y donde la letra de las canciones y las noticias se mezclan con su tren pensamiento creando ese caos con que se leen sus textos.
La presentación del libro, en el Centro Cultural Tijuana (CECUT) estuvo llena de adolescentes, paletas de caramelo y cd’s que quemó el autor para regalar en la compra de sus libros. Lo presentaron Ejival -dj y personalidad de la radio tijuanense- y Javier Fernández, escritor de la región quién fue también su corrector. Javier alaba que Rafa no espera a ver quien lo va a publicar, el escribe como quién despacha tacos, le dice “no te consideras escritor sino una especie de impostor mediático con el cerebro en shuffle”.
Sobre sus dos amores, las letras y la música opina: “Yo los utilizo más como aliados que como adversarios. Entre lo que me gusta, en uno de los relatos se manifiesta esto; cuatro canciones sonando aparentemente dentro del texto y están entrando y saliendo y yo como platicando con ellas, diciendo “esto pasa” una reflexión sobre estas cuatro posturas”.
Pero ¿quién es Rafa Saavedra? Rafa Dro, como se le conoce, es dj, tiene un programa de radio llamado Selector de frecuencias, en radio Universidad 1630 AM (lunes 8 a 10 PM); es maestro de preparatoria y escritor de “Esto no es una salida. Postcards de ocio y odio”, de Editorial La espina dorsal (1996) y “Buten Smileys”, Editoral Yoremito (1997).
Es además partysón observador, trasnochado y mordelón sin remedio, adicto a la tecnología, a los discos ochenteros y a Blogear.
Blogear = Utilizar una página de Internet como una especie de cuaderno personal a la luz pública, en el que el autor va poniendo pensamientos, ideas, pedazos de lo que será un cuento, fotos o lo que se le ocurra. (http://www.rafadro.blogspot.com/).
Junto con sus dos libros anteriores, Lejos del Noise, originalmente subtitulado “Amigi drinks and loops”sigue practicando malabares con la vida, la fiesta y la ciudad como temáticas recurrentes, en un mix de imágenes presentado al lector en plural de tercera persona; inclu-yéndolo así en un viaje con múltiples retornos y loops que parecen no tener rumbo. En él mezcla constantemente el inglés, el español, el italiano y cualquier otro lenguaje, hasta inventado que parezca el adecuado para decirnos “eso” que le es necesario.
Muchos de sus textos no desarrollan una historia, ni tienen personajes, y muchas veces ni siquiera sucesos, ¿por qué se les cataloga como cuentos? “Yo no sé… es un poco estirar el concepto y contradecirlo. –explica el autor. Es un reflejo, es una parodia y es a la vez un argumento en contra de esas estructuras. Hay un texto en Lejos del noise que está puesto como si fuera una columna de varios tópicos y es un relato y juego mucho con eso. Hay 3 que son como “formales” con un principio y la presentación de los personajes y todo lo demás... igual, no me atrae ahorita, y como me dejaron publicarlo cuando empecé a escribirlo de esa manera pues ya, me brinqué esas reglas”.
Durante la lectura pude observar al público, en su mayoría jóvenes de preparatoria disfrutando de las chupacups de cajeta y durazno. Me intriga la idea de que lo que escribe Rafa sea una literatura que entusiasma a una generación a quienes se acusa de analfabetas, Rafa me aclara que, aunque esta sea una generación acusada de “dispersa y analfabeta” si lee pero “no lee lo que quieren que se lea o lo que es obligatorio que lean. Hay muchos cambios de paradigmas, y uno de ellos es que ya no está este rollo canónico de “estas son las lecturas que tienes que hacer”.
Por ejemplo para escribir -explica- Algunos pueden decir que para que yo escriba debí leer a todos los cuentistas mexicanos pero no, a mi me gusta otro tipo de lecturas, lecturas mucho más teóricas y más de comunicación, sociología y otras cuestiones que no tienen nada que ver con la literatura pero que al mismo tiempo tienen mucho que ver en cuanto a estas nuevas construcciones narrativas y este tipo de cosas que se le escapó ya a la literatura”.
También confiesa que las críticas lo confunden y que considera a sus textos un simple ejercicio intelectual. Aclara que Lejos del Noise no es autobiográfico y que a pesar del tono pesimista no lo es del todo. Algunas críticas consideran que el eje del libro es “como hacer para ser feliz” pero no fue esa la intención.
El hilo conductor de los dieciséis relatos según el propio autor es “el rollo del fracaso como algo positivo, que lo integré al libro como un loop que se repite”.
Durante la presentación Rafa mencionó que Esto no es una salida. Postcards de ocio y odio, Buten smileys y ahora Lejos del Noise, son parte de un ciclo que se cierra ¿qué parte de éste ciclo sobrevive al siguiente? “El humor – responde Rafa–. Algunas bases teóricas que se establecen sobre todo en Lejos del Noise y una de las tantas líneas que abrió. Cierra en cuanto a temática de clubs y todo ese tipo de cosas pero se abre en cuanto a posibilidades del lenguaje y estas cuestiones dialógicas conmigo y todos los medios.
Si te das cuenta al final, hay una frase que me gusta mucho: “estaré aquí disfrutando el tiempo que me queda por vivir” disfrutando, no dice sufriendo, yo disfruto mucho lo que hago”.
El ciclo que empieza, ¿para donde va? “Empieza con una “Blognovela” y tengo la idea de escribir en un mes una noveleta y que sea una entrada diaria –como un ejercicio- y a partir de ella crear otra cosa.
Eso es un paréntesis”.
Paletas en un Rollercoaster
Presentación del libro “Lejos del Noise” de Rafa Saavedra
Por Mariana Martinez
Pon un disco de Blondie, prende la televisión -y no la veas-, chatea con tu ex-novia que está lejos, abraza a un freak, Baja MP3 masticando palomitas; empieza a leer Lejos del Noise.
Lejos del Noise es el nuevo libro publicado por Moho, del escritor Rafa Saavedra (1967) que consiste en dieciséis relatos cortos escritos desde 1997 a la fecha, en un proceso muy largo en el que se ven varios períodos, el último de ellos marcado porque el autor regresó a la Universidad en el año 2000.
El título, calificado de nostálgico puede ser interpretado como una referencia al budismo o al título de una canción de los Ramones, o como una referencia a la manera en la que fue escrito, con mucha interferencia, mientras el autor hacía varias cosas a la vez y donde la letra de las canciones y las noticias se mezclan con su tren pensamiento creando ese caos con que se leen sus textos.
La presentación del libro, en el Centro Cultural Tijuana (CECUT) estuvo llena de adolescentes, paletas de caramelo y cd’s que quemó el autor para regalar en la compra de sus libros. Lo presentaron Ejival -dj y personalidad de la radio tijuanense- y Javier Fernández, escritor de la región quién fue también su corrector. Javier alaba que Rafa no espera a ver quien lo va a publicar, el escribe como quién despacha tacos, le dice “no te consideras escritor sino una especie de impostor mediático con el cerebro en shuffle”.
Sobre sus dos amores, las letras y la música opina: “Yo los utilizo más como aliados que como adversarios. Entre lo que me gusta, en uno de los relatos se manifiesta esto; cuatro canciones sonando aparentemente dentro del texto y están entrando y saliendo y yo como platicando con ellas, diciendo “esto pasa” una reflexión sobre estas cuatro posturas”.
Pero ¿quién es Rafa Saavedra? Rafa Dro, como se le conoce, es dj, tiene un programa de radio llamado Selector de frecuencias, en radio Universidad 1630 AM (lunes 8 a 10 PM); es maestro de preparatoria y escritor de “Esto no es una salida. Postcards de ocio y odio”, de Editorial La espina dorsal (1996) y “Buten Smileys”, Editoral Yoremito (1997).
Es además partysón observador, trasnochado y mordelón sin remedio, adicto a la tecnología, a los discos ochenteros y a Blogear.
Blogear = Utilizar una página de Internet como una especie de cuaderno personal a la luz pública, en el que el autor va poniendo pensamientos, ideas, pedazos de lo que será un cuento, fotos o lo que se le ocurra. (http://www.rafadro.blogspot.com/).
Junto con sus dos libros anteriores, Lejos del Noise, originalmente subtitulado “Amigi drinks and loops”sigue practicando malabares con la vida, la fiesta y la ciudad como temáticas recurrentes, en un mix de imágenes presentado al lector en plural de tercera persona; inclu-yéndolo así en un viaje con múltiples retornos y loops que parecen no tener rumbo. En él mezcla constantemente el inglés, el español, el italiano y cualquier otro lenguaje, hasta inventado que parezca el adecuado para decirnos “eso” que le es necesario.
Muchos de sus textos no desarrollan una historia, ni tienen personajes, y muchas veces ni siquiera sucesos, ¿por qué se les cataloga como cuentos? “Yo no sé… es un poco estirar el concepto y contradecirlo. –explica el autor. Es un reflejo, es una parodia y es a la vez un argumento en contra de esas estructuras. Hay un texto en Lejos del noise que está puesto como si fuera una columna de varios tópicos y es un relato y juego mucho con eso. Hay 3 que son como “formales” con un principio y la presentación de los personajes y todo lo demás... igual, no me atrae ahorita, y como me dejaron publicarlo cuando empecé a escribirlo de esa manera pues ya, me brinqué esas reglas”.
Durante la lectura pude observar al público, en su mayoría jóvenes de preparatoria disfrutando de las chupacups de cajeta y durazno. Me intriga la idea de que lo que escribe Rafa sea una literatura que entusiasma a una generación a quienes se acusa de analfabetas, Rafa me aclara que, aunque esta sea una generación acusada de “dispersa y analfabeta” si lee pero “no lee lo que quieren que se lea o lo que es obligatorio que lean. Hay muchos cambios de paradigmas, y uno de ellos es que ya no está este rollo canónico de “estas son las lecturas que tienes que hacer”.
Por ejemplo para escribir -explica- Algunos pueden decir que para que yo escriba debí leer a todos los cuentistas mexicanos pero no, a mi me gusta otro tipo de lecturas, lecturas mucho más teóricas y más de comunicación, sociología y otras cuestiones que no tienen nada que ver con la literatura pero que al mismo tiempo tienen mucho que ver en cuanto a estas nuevas construcciones narrativas y este tipo de cosas que se le escapó ya a la literatura”.
También confiesa que las críticas lo confunden y que considera a sus textos un simple ejercicio intelectual. Aclara que Lejos del Noise no es autobiográfico y que a pesar del tono pesimista no lo es del todo. Algunas críticas consideran que el eje del libro es “como hacer para ser feliz” pero no fue esa la intención.
El hilo conductor de los dieciséis relatos según el propio autor es “el rollo del fracaso como algo positivo, que lo integré al libro como un loop que se repite”.
Durante la presentación Rafa mencionó que Esto no es una salida. Postcards de ocio y odio, Buten smileys y ahora Lejos del Noise, son parte de un ciclo que se cierra ¿qué parte de éste ciclo sobrevive al siguiente? “El humor – responde Rafa–. Algunas bases teóricas que se establecen sobre todo en Lejos del Noise y una de las tantas líneas que abrió. Cierra en cuanto a temática de clubs y todo ese tipo de cosas pero se abre en cuanto a posibilidades del lenguaje y estas cuestiones dialógicas conmigo y todos los medios.
Si te das cuenta al final, hay una frase que me gusta mucho: “estaré aquí disfrutando el tiempo que me queda por vivir” disfrutando, no dice sufriendo, yo disfruto mucho lo que hago”.
El ciclo que empieza, ¿para donde va? “Empieza con una “Blognovela” y tengo la idea de escribir en un mes una noveleta y que sea una entrada diaria –como un ejercicio- y a partir de ella crear otra cosa.
Eso es un paréntesis”.
lunes, 14 de febrero de 2005
database
database (en construcción)
Este post se irá actualizando y estará referenciado en la lista de enlaces.
Artículos on-line
*Lejos del Noise: Manual de Procedimientospor Gabriel Trujillo @ Bitacora
*Generacion de los novÃsimos @ S.D.S.U. web site
*El mito del escritor fronterizopor Heriberto Yepez @ clubdebrian.com (septiembre 2003)*Paletas en un Rollercoasterde Mariana Martinez @ La Prensa de San Diego, (june 27 2003
*Lejos del Noise. o 899 palabrasque no dicen nada.de Ejival, texto presentacion @ CECUT (Junio 12 del 2003)
*Las nuevas ciudades americanasPor Karla Lizette Gerardo Dancil @ el nido del escorpion (mayo, 2003)
*Literatura weblog de Heriberto Yepez en literatura.com (febrero, 2003)
* Tijuana Bloguita Front: A New Way to Publish Literature by Pablo Sainz @ La Prensa de San Diego (enero 2003)
*Navigating Ideologies in "In-Between" ... de Alejandro L. Madrid (necesitas registrarte para consultarlo)
*Esteticas en el borde/Borderline aesthetics de Giovanni Troconi @ La Jornada Semanal (27 de mayo del 2001)*Rafa Saavedra, Writing is Like Making Tacos!de Pablo De Sainz @ La Prensa de San Diego (9 de noviembre, 2001)
*El Cuento Urbanopor Dr. Mario Martin @ S.D.S.U.
*Frontera impresa y literaria por Eve Gil @ Etcetera
*Una nota en el sitio de Ciencia Ficcion Mexicana
DATOS BIOGRAFICOS
Pequeña biografía en la página web de U.C.S.B.
BUY BOOKS!Haz clic aqui si deseas comprar el Buten Smileys (no sé si realmente libros tengan en existencia)
TEXTOS DIVERSOS
*Tijuana en San Franciscotexto presentacion de la exposicion Tijuana S.A. de B.C julio 2003 @ Bitacora
*¡M A N I F I E S T O! CAMPAÑA PERMANENTE PRO DESTRUCCION DEL LENGUAJE escrito con Gerardo Yépiz @ acamonchi.com (1995?)
Este post se irá actualizando y estará referenciado en la lista de enlaces.
Artículos on-line
*Lejos del Noise: Manual de Procedimientospor Gabriel Trujillo @ Bitacora
*Generacion de los novÃsimos @ S.D.S.U. web site
*El mito del escritor fronterizopor Heriberto Yepez @ clubdebrian.com (septiembre 2003)*Paletas en un Rollercoasterde Mariana Martinez @ La Prensa de San Diego, (june 27 2003
*Lejos del Noise. o 899 palabrasque no dicen nada.de Ejival, texto presentacion @ CECUT (Junio 12 del 2003)
*Las nuevas ciudades americanasPor Karla Lizette Gerardo Dancil @ el nido del escorpion (mayo, 2003)
*Literatura weblog de Heriberto Yepez en literatura.com (febrero, 2003)
* Tijuana Bloguita Front: A New Way to Publish Literature by Pablo Sainz @ La Prensa de San Diego (enero 2003)
*Navigating Ideologies in "In-Between" ... de Alejandro L. Madrid (necesitas registrarte para consultarlo)
*Esteticas en el borde/Borderline aesthetics de Giovanni Troconi @ La Jornada Semanal (27 de mayo del 2001)*Rafa Saavedra, Writing is Like Making Tacos!de Pablo De Sainz @ La Prensa de San Diego (9 de noviembre, 2001)
*El Cuento Urbanopor Dr. Mario Martin @ S.D.S.U.
*Frontera impresa y literaria por Eve Gil @ Etcetera
*Una nota en el sitio de Ciencia Ficcion Mexicana
DATOS BIOGRAFICOS
Pequeña biografía en la página web de U.C.S.B.
BUY BOOKS!Haz clic aqui si deseas comprar el Buten Smileys (no sé si realmente libros tengan en existencia)
TEXTOS DIVERSOS
*Tijuana en San Franciscotexto presentacion de la exposicion Tijuana S.A. de B.C julio 2003 @ Bitacora
*¡M A N I F I E S T O! CAMPAÑA PERMANENTE PRO DESTRUCCION DEL LENGUAJE escrito con Gerardo Yépiz @ acamonchi.com (1995?)
viernes, 31 de diciembre de 2004
Lejos del noise
Lejos del noise (amici, trips & loops)
01. Übertrip
02. la canción disco
03. planeta infierno
04. ultrapop
05. pánico en iketa
06. christina on my mind
07. the problem with us
08. nada(s)
09. you can’t win
10. got.no.time
11. fade in, fade out
12. lejos del noise
13. goodbye, superdrogas
14. todos mis amigos
15. paraké
16. rollercoaster
Moho, 2003
01. Übertrip
02. la canción disco
03. planeta infierno
04. ultrapop
05. pánico en iketa
06. christina on my mind
07. the problem with us
08. nada(s)
09. you can’t win
10. got.no.time
11. fade in, fade out
12. lejos del noise
13. goodbye, superdrogas
14. todos mis amigos
15. paraké
16. rollercoaster
Moho, 2003
lunes, 27 de diciembre de 2004
01. ubertrip
Agradecimiento, no confusión. Ese fue el mensaje central para resumir lo que vino después. Filling in the blanks, hoy por hoy excitados ante el peligro. Todo caótico exilio y perdición [nadadora] [ur fascista] [color caramelo]. Enrejados, traspapelados, olvidando cifras para no pensar en ello, crucificado time off, relajada tensión, tomando café, en terapia de alarma, repasando el video tape de estimulación mental.
Absurdo reclamo en fa, en typo emigré, pavement rubio y deshecho por las lluvias. Indisciplina como fix. Es que sí, that person, it’s me; tú eres aquella otra. En este Hall of Mirrors se ve tan claro. Todo lo rojo es negro, todo es Microsoft, todo es melodinámica en transición. Mentira, no ha dejado de ser una posibilidad grogui inspirada por agujas, Technics, beats grasosos, E’s y muchísimas caritas sonrientes. Respirar. Tú, yo, él, ella, nosotros lo compartimos todo: el desparpajo del estilo, friends de la sopa instantánea y el récord mular de speed garage que nos vio crecer en intentos. Tras esa fiesta inolvidable, a perfect choice: un rayo de sol para la última tentación de paseo y madrugada. Totalmente cierto, ayer lo confirmaron sistemas de sonido y videocámaras de seguridad en un correo de treinta mil bytes que ya impreso paso de mano en mano.
So, wanna a hit? Un verano feliz, el montaje de la primera retrospectiva del Club de la Apatía, colgados de la novedad, observando desde el viejo minarete una procesión logofilica de la juventud triste de los suburbios, la caída de la economía y sus esquemas de reducción, intuir la complejidad de las cosas que dentro de poco vendrán. Come on, let’s do it. Again and again and again and again. Juntos tú, yo, él, ella, nosotros en una nueva dimensión que promete ser de lo mejor, picos de esperanza precipitada y euforia sin justificar. Dulce tentación.
Ahí nos encontramos los que escupimos y cupimos, los que dejan abierta la puerta y sonríen como farolitos. What’s happen now? [sic] Alguien tenía que poner on-line el cruel circo de anuncios fortuitos. Detonar la bomba, porque sí y porque ya no hay tiempo para agobiarse, la pena ajena nunca fue un pretexto, tan sólo un yield de liga intertextual. Una falsa esperanza. Cómplices, cercados, envueltos en celofán y cristal, arropados por la inconsciencia, bendecidos por el alcohol y esa cosa siniestra [voluntad propia]. ¿Vamos a explotar o qué? Necesitamos algo más que inseguridad, necesitamos dinamitar la ciudad.
EQUAL is not a small word. Si todo fuera tan sencillo, tan relajante como programa de auto ayuda en doce pasos o, por lo menos, tan distante como una forzada cita al filósofo post-desencanto que nunca entendimos. ¿Importan o no los susurros de mil adictos al karoake pop, los escándalos de superstars en potencia, las dulces lágrimas de las mujeres malas de matar, el impulso caníbal de maffia ware? En ocasiones como ésta, la miseria es un buen cómplice.
El fracaso es positivo, al menos para ellos que llevan las gafas negras de moda, desayunan fruta con stickers y sueñan con el hip hop de escalera. It’s so droid to kill our emoTVity, my little underground, cuando las cosas son claras por primera vez: catalizadores de revoluciones de lo que debiera ser y nunca es, un estado general de entusiasmo, una simple manera de sobrevivir en la nada. Toma aérea del lado oscuro y un disfraz para todas las fiestas futuras. Vivir para morir o volver a ser. Decir “yeah, yeah” como clave de acceso a un ruidismo selecto para intereses subterráneos y singles de importación. Danos tiempo y derribaremos todo lo que motiva seguridad [a-n-y-t-h-i-n-g]. En contra, el resultado: un emotional crash con swing de rabioso compromiso, gente abollada y corazones oxidados. Brete será un buen nombre para lo que salga de aquí.
Sad besarkada para un hombre sick de consumo interno. Avienta tú la primera piedra, yo jamás pondré la otra mejilla y all of us, what a fuck, grabaremos nuestro nombre en el santo cadáver de sus miedos. Él vendrá a jalar el gatillo y ella también, con una sonrisa de amiga. Esa será la primera muerte en Viva Familia. Ahí estaremos respetando por un instante nuestro presente, beyond(eados) en una situación construida, mandando subverfaxes and drinking vietnamitas como siempre. Daté prisa, take a polaroid que momentos felices como este no duran. [click]
Absurdo reclamo en fa, en typo emigré, pavement rubio y deshecho por las lluvias. Indisciplina como fix. Es que sí, that person, it’s me; tú eres aquella otra. En este Hall of Mirrors se ve tan claro. Todo lo rojo es negro, todo es Microsoft, todo es melodinámica en transición. Mentira, no ha dejado de ser una posibilidad grogui inspirada por agujas, Technics, beats grasosos, E’s y muchísimas caritas sonrientes. Respirar. Tú, yo, él, ella, nosotros lo compartimos todo: el desparpajo del estilo, friends de la sopa instantánea y el récord mular de speed garage que nos vio crecer en intentos. Tras esa fiesta inolvidable, a perfect choice: un rayo de sol para la última tentación de paseo y madrugada. Totalmente cierto, ayer lo confirmaron sistemas de sonido y videocámaras de seguridad en un correo de treinta mil bytes que ya impreso paso de mano en mano.
So, wanna a hit? Un verano feliz, el montaje de la primera retrospectiva del Club de la Apatía, colgados de la novedad, observando desde el viejo minarete una procesión logofilica de la juventud triste de los suburbios, la caída de la economía y sus esquemas de reducción, intuir la complejidad de las cosas que dentro de poco vendrán. Come on, let’s do it. Again and again and again and again. Juntos tú, yo, él, ella, nosotros en una nueva dimensión que promete ser de lo mejor, picos de esperanza precipitada y euforia sin justificar. Dulce tentación.
Ahí nos encontramos los que escupimos y cupimos, los que dejan abierta la puerta y sonríen como farolitos. What’s happen now? [sic] Alguien tenía que poner on-line el cruel circo de anuncios fortuitos. Detonar la bomba, porque sí y porque ya no hay tiempo para agobiarse, la pena ajena nunca fue un pretexto, tan sólo un yield de liga intertextual. Una falsa esperanza. Cómplices, cercados, envueltos en celofán y cristal, arropados por la inconsciencia, bendecidos por el alcohol y esa cosa siniestra [voluntad propia]. ¿Vamos a explotar o qué? Necesitamos algo más que inseguridad, necesitamos dinamitar la ciudad.
EQUAL is not a small word. Si todo fuera tan sencillo, tan relajante como programa de auto ayuda en doce pasos o, por lo menos, tan distante como una forzada cita al filósofo post-desencanto que nunca entendimos. ¿Importan o no los susurros de mil adictos al karoake pop, los escándalos de superstars en potencia, las dulces lágrimas de las mujeres malas de matar, el impulso caníbal de maffia ware? En ocasiones como ésta, la miseria es un buen cómplice.
El fracaso es positivo, al menos para ellos que llevan las gafas negras de moda, desayunan fruta con stickers y sueñan con el hip hop de escalera. It’s so droid to kill our emoTVity, my little underground, cuando las cosas son claras por primera vez: catalizadores de revoluciones de lo que debiera ser y nunca es, un estado general de entusiasmo, una simple manera de sobrevivir en la nada. Toma aérea del lado oscuro y un disfraz para todas las fiestas futuras. Vivir para morir o volver a ser. Decir “yeah, yeah” como clave de acceso a un ruidismo selecto para intereses subterráneos y singles de importación. Danos tiempo y derribaremos todo lo que motiva seguridad [a-n-y-t-h-i-n-g]. En contra, el resultado: un emotional crash con swing de rabioso compromiso, gente abollada y corazones oxidados. Brete será un buen nombre para lo que salga de aquí.
Sad besarkada para un hombre sick de consumo interno. Avienta tú la primera piedra, yo jamás pondré la otra mejilla y all of us, what a fuck, grabaremos nuestro nombre en el santo cadáver de sus miedos. Él vendrá a jalar el gatillo y ella también, con una sonrisa de amiga. Esa será la primera muerte en Viva Familia. Ahí estaremos respetando por un instante nuestro presente, beyond(eados) en una situación construida, mandando subverfaxes and drinking vietnamitas como siempre. Daté prisa, take a polaroid que momentos felices como este no duran. [click]
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