sábado, 15 de diciembre de 2007

remixes: convulsivamente

´convulsivamente´

Lisa underground, un gran arañazo en el pecho
va naciendo, comienza a crecer
otra cosa increíble, una marea burguesa
la posibilidad momentánea al manicomio:
la realidad.

Lisa underground, ciertas concepciones del amor
dinamitan la experiencia disparada en los nuevos campos de concentración
un vacío interesante, un callejón eléctrico.
Todas las trabas humanas.
Sí y no.

Lisa underground, hermoso orgasmo a las 2 de la mañana
en el penthouse, descubriendo contradiciones locas
como la subversión cotidiana del Status Quo:
el indigenismo, Rimbaud, la Revolución, el Horror.
Una-sola-cosa.

Lisa underground, visión hermafrodita a 200 kph
tus propias palabras pueden servir de armas
pequeñitas estrellas luminosas.
La pastilla somnífera, desequilibrios previstos.
Lo que somos.

Lisa underground, dulce hermana
diariamente esa visión anticodificante
es amnesia para la arquitectura de la miseria
infrasoles, formas invisibles, rincones húmedos
estaciones olvidadas, laberintos, fiestas, funerales con ritmo
.


*Basado en Dejénlo todo, nuevamente
Manifiesto Infrarrealista
Roberto Bolaño

viernes, 7 de diciembre de 2007

relatos: «aquello»

«aquello»

Cuando Burgalat despertó, ni siquiera se inmutó por la presencia absurda de una banda sueca de death metal en su recámara. El ruido es la venganza más dulce, había escuchado decir a alguien. Por eso, nadaba con cierta delicia de jugador primerizo en lo absoluto cuando todo era, a vista de los demás, multifactorial.Situaciones así le perseguían desde hace tres meses. Poco a poco se fue acostumbrando a los miasmas de exclusión dorada a la hora del desayuno, a las genialidades que salían del grifo cuando tomaba la ducha que siempre se tornaba en baño exprés para huir de esos consejos en esperanto. Por fin, ese día creyó haber ganado.
Hace tres meses Burgalat era un sujeto normal. Triste, algo aburrido, con un mal empleo que no daría -he knows it- una pensión para vivir decorosamente en su vejez (quizá por esa preocupación se hizo presente «aquello» que devino en todo lo que enfrentaría a diario); buen compañero, dirían poco tiempo después sus compañeros al saber de su desaparición antes de volver a lo suyo y perderse en reducidos cubículos provistos con la luz suficiente que aconsejaba el manual de operaciones; mal amante, exteriorizó con sorna una ex, resentida por el cambio repentino. Una zorra, había escrito Burgalat en su bitácora, ¨que nunca entendió esa incomodidad que trae el vivir junto con alguien se conoció en la sala de espera de un dentista¨.
Burgalat decidió postularse a un ascenso. Eso fue antes de que llegaran las cajas sorpresas de conductas ligeras. Nunca tuvo presente el descaro que se escondía en los entresijos de esos cubículos, la musicalidad tan contagiosa de unos saludos cordiales al punto de las 5pm, el farfulleo de un político Au revoir.
Reunió unas cuantas recomendaciones, pequeñas firmas que escondían influencias verdaderas, organizó una presentación en uno de esos paquetes informáticos de última generación, elaboró un plan de ataque que resumía en 5 puntos su propuesta. Todo era factible.
La presencia absurda de una banda sueca de death metal lo despertó justo en ese momento. Tocaron un par de minutos sin inmutarse. Ese día, cuando más seguro se sentía, se dió cuenta que lo único que podría esperar era su descomposición.

viernes, 30 de noviembre de 2007

remixes

@ v.07

A diario. Todos nosotros y todas nosotras que vivimos aquí y somos jóvenes al menos espíritualmente hacemos nuestro el propósito del moderno ocio al llegar a la puerta del club y sonreímos porque sabemos que casi siempre estamos en la guest list que garantiza la entrada gratuita sin hacer fila y si no pagamos sin chistar el cover de tantos dólares y entramos entusiasmados por las posibilidades infinitas de la noche y saludamos a los dueños que son nuestros amigos y a nuestros amigos que vienen detrás de nosotros y nosotras los esperamos en nuestra mesa de siempre y no necesitamos ni pedir algo para que los meseros que nos conocen porque somos sus clientes favoritos nos traigan nuestras bebidas preferidas aunque a veces usamos el factor sorpresa y les pedimos margaritas como síntoma típico de un desenfreno en ciernes y todos nosotros y todas nosotras tratamos de evitar las special drinks porque son combustible que nos fulmina rápidamente en la segunda ronda y nadie quiere ya cargar una terrible resaca the morning after. Algunos resistimos y pasamos a la sección del club en donde se encuentra el contingente que mueve la fiesta bailando las canciones que suenan esta temporada o que van a sonar los próximos meses y todos flipamos porque sabemos que nuestro amigo el DJ nunca nos defraudará y que cada cierto tiempo introduce nuevos temas y todos nosotros y todas nosotras se lo agradecemos ya que odiamos tener que escuchar el mismo set cada vez que venimos aunque a otra gente esto la confunda y emigre a espacios donde el cambio no sea una cuestión que afecte su seguridad y todos nosotros y todas nosotras les señalamos entre sinceros e irónicos la puerta de salida. Los que no bailamos -snobs del dancefloor- platicamos entre nosotros y nosotras acerca del penúltimo grupo sueco que vimos en concierto o contamos los detalles de nuestra inmersión en las más recientes e-social networks y decimos ¡qué curado es todo! y observamos que las chicas se besan a veces con chicos y otras veces con chicas y a todos nos da igual por que sí y por que no tenemos prejuicios ni enarbolamos la falsa doble moral tan enclavada en nuestra idiosincracia mientras bailamos y mientras platicamos acerca del próximo party observamos que los chicos les tocan el trasero a veces a las chicas y otras veces a los chicos y a todos nos da igual por que sí y por que no nos detenemos ni por un segundo a juzgar el comportamiento sexual de las personas aunque lo hagan público mientras bajamos a pedir otra ronda de licor y vamos al baño a mojarnos el pelo con cerveza para seguir conservando el look casual y le pedimos a nuestro amigo el DJ que ponga canciones de Pulp o de los Suicide y sin ser nostálgicos a veces queremos escuchar a The Human League y canciones de cosmic disco y rolas no wave e instrumentales de post-core y onda del revival acid house que sudamos y sudamos mientras pensamos que hay mucha gente nueva y esperamos que sepan valorar las zonas de autonomía temporal y la brillantez de estas ráfagas de dicha que vivimos y que ojalá que no tengan esa moralina estúpida de los que no casi no salen y que aunque sean de esas universidades católicas que forman los nuevos cuadros de la dirigencia fascista o de ranchos urbanos que se desquician ante el valor de la elección se vistan cool y sepan discutir acerca de la filosofía de Zizek o el bienestar tecnológico aplicado a un desarrollo sustentable y que sean polvo de estrella esparcido por la pista y desafíen el modelo hegemónico que los mass-media intentan tatuar en el inconciente colectivo y que puedan manejar de forma segura aunque estén drunkies si nos dan ride a casa y que no les de pena bailar avant hip hop y que no se sorprendan con nuestros raros peinados y camisetas de "Electro-points" que aparecen en las revistas de tendencias que desconocen y que a pesar de su historial de represión familiar participen de esa imaginación libertaria que desborda nuestra anárquica sensualidad y que abran la puerta y las ventanas que están cerradas porque hace demasiado calor por el roce de los cuerpos y el humo de los cigarrillos y los vidrios se empañan y esta gente suda mucho y a veces a pesar de las lociones importadas huele mal. En algún momento de la madrugada salimos a la terraza a mirar un cielo vacío y todos nosotros y todas nosotras nos preguntamos porque no hay estrellas y ensímismados en ese tema vamos por más cerveza y en la barra conocemos a más gente que logra convencernos de que la batalla no está perdida y luego en nuestra mesa nosotros y esa gente ya totalmente enganchados en los terrenos de la complejidad y la teoría del caos platicamos acerca de la vida y nuestra maldita o bendita familia y de como nos ligamos a esa chica o ese chico que nos gustaba y todos nosotros y todas nosotras lo hacemos y nos paramos a bailar y sudamos mucho y a nadie interesa si aquel chico baila "Never be alone" con una chica u otro chico o con ambos montando una escena como de video soft-core porno o si una pareja de chicas gringas pachondas se besan en la pista o si a alguien le va mejor hacerlo solo y todos nos reímos mucho con o sin ayuda química y a veces vomitamos en el baño convirtiendo aquello en una instalación de hiperrrealismo post-neurótico y volvemos a la barra por más alcohol y volvemos a sudar bailando éxitos viejos de Kraftwerk y hablamos de la política internacional que infiere en nuestra vida cotidiana y hacemos trivia sobre las indie movies que hemos visto y de cómo hace años nos sorprendieron a todos y a todas colocándonos en la terraza y el gerente nos llamó la atención levemente y como todos nosotros y todas nosotras sólo seguimos el juego mientras alguien muerto de risa gritaba Bring it on! mientra grababa la escena con una pequeña cámara de video. Pasada la euforia, todos nosotros y a todas nosotras vemos con cierta distancia televisiva a esos chicos y chicas de universidades católicas que se asustan cuando todos y todas bailamos lujuriosamente un track reciente del post-electro que no tiene nada de francés mientras que nosotros y nosotras pensamos en que ya estaremos pronto en otro sitio sin maricones horteras ni macarras furiosos que no entienden las nuevas dinámicas del respeto y que todo será radiante para los que disfrutamos bailando hasta el amanecer cuando otros y otras de nosotros hit the score mientras que otros y otras nos besamos en el suelo o en las codiciadas esquinas mientras que otros y otras caemos de las escaleras y nos golpeamos en la cabeza o en otras partes del cuerpo y luego ya cansados nos sentamos a platicar de los problemas que acarrea tener una novia mucho mayor que nosotros y del dilema de tener o no unos hijos que podrían hacernos la vida más o menos difícil y de tv shows que se parecen mucho a nuestra existencia y de los viajes que hacemos o de nuestros planes de expansión y de como lograr que el repentino éxito no nos haga perder piso o sacar provecho de nuestros fracasos más sonados y del dinero que nosotros tenemos y del dinero que a nosotros nos hace falta pero que no es motivo de angustia y de cuanto nos jode esta situación de narco-impunidad y de un posible posgrado en una universidad de prestigio internacional y de que casi siempre nos importa un bledo que inventen situaciones o que se entrometan en eso que sólo nos interesan a todos nosotros y a todas nosotras y qué si somos frivolidad en estado puro y qué si nos tiene sin cuidado una reputación construida en el desafuero del espacio público y qué si el historial de con quien nos acostamos es extenso y qué si todos somos parte del crew de borrachos reconocidos y adictos a los sueños más estúpidos que no cotizan en la escala social imperante y qué si somos una generación @ que destaca porque no hay otra cosa por hacer ni nadie lo hace mejor y amas de casa poco tradicionales y emergentes role models para los que vendrán a ocupar este lugar y qué si somos amantes de la experimentación que no conoce límites o si somos el músico más famoso de la city o si nos sorprendieron robando chingaderitas en un supermercado y qué si somos Testigos de Jehova y mormones y judíos nada ortodoxos y qué si somos pansexuales sin cortapisa y neo punkies que aún creen en eso de "Derribar para construir" y los exiliados de todas las clicas y ninfetas desdichadas de pechos gigantescos que leen a escritores marginales y neorománticos de lipstick negro que desean algo más trascendental y trolas renegadas en búsqueda de emociones fuertes y trogloditas en pos de esa gran pelea con pequeños enemigos ocasionales y sujetos ultra-conservadores con pinta de modernos y qué si a todos nos gusta lo nuevo y el glamur y los excesos y estar borrachos y caernos de la escalera y flirtear y pelearnos y hacer todo eso que asusta a la common people dispuesta a vivir la vida a través de los demás. Todos nosotros y todas nosotras somos parte de un batallón platónico de antihumanistas rebeldes en eterno día festivo una armada de amantes en terapia intensiva átomos y nanotecnicismos que forjan un millón de sueños que se prodigan en escuelas y en diferencias marcadas por la inutilidad de los estereotipos y moldes caducos todos estamos desprovistos de ese margen de culpa impuesto por la tradición y la gran familia mexicana una equis un vacío la miseria y el fulgor de la city el orgullo de unos padres que jamás han sospechado en donde se meten todos sus hijos y que los premios que todos y todas hemos ganado son sólo discursos de baile para nuestros amigos los happy children of the revolution catatónicos perdidos entre el humo y los estrobos entre gringos y chicanos y negros y orientales y europeos nosotros seguimos siendo nosotros slackpies con ropa importada y de segunda mano con camisas de estilo preppie y una pegatina de "Nothing is special" en nuestro abrigo y todos nosotros y todas nosotras aplaudimos con los ojos entreabiertos los aciertos del dj so wasted con tequila criminal y agitando inquietos los brazos en el aire pensamos que esto sí está sucediendo y meneando las caderas y todo el cuerpo sudando una felicidad palpitante que no tiene nada que ver con el escapismo del que todos hablan antes de que esto se contamine con la violencia que citan los diarios y flipando en algún rincón nos refugiamos para ahogar como autistas los problemas de nuestros sueños fuera de los clubes. Todos nosotros y todas nosotras señalamos con cierta apatía a ese mundo que no es como nuestra burbuja de adolescentricidad perpetua pero tan sólo un poco porque reconocemos que tenemos muchas virtudes pero también muchos defectos y que los aliviamos en alcohol y en ansiolíticos y en amigos y en amigas y en malditas o benditas familias y en trabajo y en sexo y en el sudor del baile con canciones de Mouse on Mars y The Fall que proponemos a un público sibarita cuando todos nosotras y todos nosotros subimos a la cabina del dj a poner música. Alguien lo dijo mejor: todos nosotros y todas nosotras somos unos perdedores a los ojos de esos que ven con desprecio nuestro goce constante e instantáneo y que ven preocupados como se refleja su falta de oportunidades en nuestros fotos y nuestras pláticas y nuestros bailes y nuestras borracheras y nuestras peleas e insisten en criticar lo que hacemos o dejamos de hacer pero que nunca se atreveran a sacar lo que muy dentro de sí esconden ante su sociedad ideal y ellos son peores y eso lo sabe cualquiera pero todos nosotros y a todas nosotras ni siquiera reparamos en esas nimiedades porque vivimos nuestro momento sin miedo ni pudor. Todos nosotros y todas nosotras somos agnósticos con la visión de migrantes que no quieren escoger su premio del catálogo actual y que nunca usarán la bandera de confort y comodidad para evadir el enfrentamiento con eso que se llama realidad o del compromiso que se resiste a la ausencia de un futuro prometedor que nos vendieron en épocas de contagiosa properidad y que tampoco nos perturba el no pertenecer a una pinche familia feliz idealizada como promesa encubierta en los libros de self-help ni siquiera nos mortifica el conseguir o no esa posición predominante en el tablero que para otros es tan vital y es cierto es cosa de manías y lo único que finalmente importa aquí y ahora es bailar y todos nosotros y todas nosotras sabemos que tenemos un beat increíble y por eso y porque sí y porque no asistimos diariamente con el todo brío posible a los clubes de la city.


* A diez años de escribir @ para Buten Smileys (Yoremito 1997), un rough mix 2007.

sábado, 20 de octubre de 2007

twitter microtxts

Van los primeros 10 microtxts tuiteros.

R10.
En el despacho todo parece normal. La gente trabaja en el proyecto a presentar el próximo mes. La presión es mínima. Extraño, no?
R9.
Chin. Si, aquí está. No, vengo bien. Un par de cervezas. Si? No... Aquí vivo, adelantito. Me quede sin lana. Nada, deveritas. Gracias. ...
R8.
Sus amigos se retiraron poco a poco. Uno tras otro. A veces les manda cajas sorpresas que explotan cuando las abren. Es tan sentimental.
R7.
Annie dice que falta algo en su bolsa. La chica del servicio se pone nerviosa mientras desvía la mirada hacia la puerta. Alguien toca.
R6.
En la city. Zoom, una pareja discute. Left paneo, un auto se detiene. No se dan cuenta. Voz en off anuncia un disparo. Han caído los 2.
R5.
¿A quién viste anoche? A Rosetta? De veras? ¿Y qué tal? ¿A poco la besaste? Oh, qué bien. ¿Y luego? Ja ja ja. Eres de lo peor, my friend ...
R4.
Salir de paso. Entregar algo que cumpla de alguna forma lo esperado. Oprimir la tecla SEND y sentir un poco de alivio. Nimiedades, Mr D.
R3.
Vive angustiado. Ni dinero ni amor ni nada. El trabajo, el mal humor y esa sensación de fracaso lo hacen trizas. Su única salida: baila. ...
R2.
Shelly se quita el abrigo. Afuera llueve y se alegra de estar en casa. Favio prepara la cena, se esmera en ello. Mmm, huele a felicidad
R1.
Rodney pone un single de Moz. En NYC, Karen sueña con alguien que morirá sin despedirse de ella. Uno más en la city. End of the song.

Estos microtxts aparecieron originalmente en mi twitter.
Any comments? Aquí mismo.

miércoles, 18 de julio de 2007

remixes: little hebdomeros

Little hebdomeros

Eran otros los que debatían ese malestar tan difícil de disipar. El murmullo, en tono seco, se repetía hasta el fondo del horizonte apoyado en los ánimos sobre excitados por las exigencias de una naturaleza excepcional, atados como hermanos, como metal fundido o países lejanos armados con pistolas automáticas. La fogosidad de la juventud.
Cada vez se alejaba más de esos círculos sin pensar si había o no manera de volver. El sentido no quedaba claro: la ausencia despertaba una piedad cruel e irrespetuosa. Nopoor, sediento de una pureza, deletrea y distingue la célebre actividad y los pasajes que le daban horror. Aún así, nada le resulta conmovedor.Un melancólico aire de aburrimiento, un ruido abominable, el cortejo fúnebre decorado a la moda. Siempre activo en el fondo de sus precipicios, le hacían preguntas pero no dijo ni una palabra acerca de sus gustos. Detestaba ciertas frases hechas. Ciertamente, no era el mejor momento para hacerlo.
Entre tejidos y pintadas, temía iniciar una discusión con sus amigos que, libres de prejuicios, se inclinaban sobre él y lo trasquilaban. Perdía el dominio de sí mismo, el malestar se hacía intolerable. ¿Escepticismo? Era su pasión, la sombra de los pastores, cuestión de horas, algo del pasado. Se mezcló en la masa que llenaba los cafés con la tranquilidad e inocencia que se esperaba. Ahí entendió que era cierto que no se trataba de un trabajo ciclópeo.
Lejos de la ciudad, se alegró del espectáculo. Un soplo irresistible barrió de golpe el miedo; las migajas que quedaron, sin la escenografía del sacrificio, eran demasiado infortunio desde el punto de vista frenológico. Una fecha de empeño, un asunto importante, contratiempos.
Nopoor no dijo más, había llegado la hora de despedirse. El clima seguía siendo hermoso.

* Bits’n’pieces tomadas de Hebdomeros de Giorgio de Chirico, editado en el 2004 dentro de la serie Los Insospechables en la editorial [sic].Contacto: sicentrecorchetes.com/losinsospechables

domingo, 17 de junio de 2007

ensayos: el enredoso asunto de los fanzines

MALOS TIEMPOS PARA LA LIRICA: EL ENREDOSO ASUNTO DE LOS FANZINES

Para algunos acólitos del ritmo y la vida metamoderna, son el paisaje intelectual de lo que no vemos reflejado en unos anquilosados mass-media; la voz, a veces naive y otras furiosa, de aquellos personajes con intereses marginales o, por lo menos, no convencionales; el lado desconocido de nuestras aficiones más absurdas, divertidas y peligrosas. Otros, como el nunca bien ponderado Carlos Monsiváis los supone airados, enardecidos contra la chafería de lo establecido, avasallados por la lírica súbita, reacios a celebrar imposiciones y muy seguros de su catálogo de animadversiones: la brutalidad policiaca, la prepotencia estatal, la estupidez de la sociedad de consumo, la intolerancia, la desinformación en materia musical. ¿No sabes a que nos referimos? Welcome to the Zine Revolution.

¿QUE ONDA CON LOS FANZINES?
Fue en la década de los treinta, durante el auge de la literatura de ciencia ficción, cuando se acuño el termino "fanzine" ("fan" viene de fanático y "zine" de magazine), para describir aquellas publicaciones caseras editadas por y para los fieles seguidores de "algo" en particular. En sus inicios, el movimiento fanzinero estaba confinado a elites exclusivas de individuos con un interés afín (artístico, político, religioso y etc.), que no se sentían representados en la prensa formal (cosa de estrechez editorial, desinterés y censura) por lo que algunos de ellos realizaban estas publicaciones, generalmente fotocopiadas y de distribución limitada, como una manera de expresar su opinión al respecto y contactar, de paso, a gente interesada en el mismo tema.
Y ese ha sido el leit motiv de esta historia.
Antes de que arribaran los sesenta, un inquieto estudiante from Boston llamado Paul Williams descubrió que la libertad de prensa pertenece a cualquiera que posea una máquina de escribir, pudiera hacer un esténcil y tuviera acceso a un mimeógrafo. Su historia es ejemplar: a los 9 años editada ya un periódico independiente en su escuela, a los 15 tenía una publicación sobre ciencia ficción y a los 17 editaba Crawdaddy, la primera fanzine sobre rock en 1966. ¿Por qué lo hizo? la razón es simple: porque antes no se había hecho algo así.
En un artículo reciente del American Journalism Review se cita a un experto en fanzines -no se da el nombre- que clama que los editores de estas pequeñas revistas están motivados probablemente "por una necesidad patológica de esparcir su opinión personal sobre el mundo que los rodea". Quizás este en lo cierto, si tomamos como ejemplo a Paul Williams y el mencionado "Crawdaddy", a Forrest Ackerman y su "Famous Monsters of Filmland (una proto-zine profesional que se edito de 1958 a 1984, cuyo tópico era la cultura sci-fi y el horror) ó, más cercano a nosotros todavía el recientemente fallecido Vladimir Hernández y "La Zanahoría", fanzine naturista editado en los primeros setentas. Este último personaje se convertiría, con el suceso de la "Banda Rockera", en uno de los principales y más celebrados propagadores del virus al reseñar y difundir la labor de las hordas fanzineras "Made in México".
Como mencionamos anteriormente, el fenómeno de los fanzines no es nuevo; no obstante, se puede remarcar de manera notable el boom de a finales de los 70's, el de mediados de los 80's y el de principios de los 90's. En los setentas tuvo mucho que ver la explosión socio-musical que desencadeno el punk, que nos heredo la famosa consigna "Do-it-yourself" o "Hazlo por ti mismo", que serviría como el engrane exacto y necesario para echar a andar otra vez el pandemónium de publicaciones en off-set.

Considerado por muchos como el "padrino del Zine moderno", Greg Shaw tuvo esa idea unos años antes, en 1970 para ser preciso, cuando edito el fanzine "Bomp" reconocido como la mayor influencia en los fanzines musicales de los 80s; al respecto declaro hace unos años: "Esta tendencia [de los fanzines] refleja el deseo de verse inmiscuido en la escena por mogollón de gente que no tiene la habilidad para ser músicos".

En los ochenta, uno de los protagonistas fue Mike Gunderloy que edito Fact Sheet Five, una publicación que enlistaba y reseñaba fanzines provenientes de todo el mundo y explicaba las posibilidades del "DIY". FS5 llego a tener una circulación de 10,000 ejemplares pero finalmente, tras 44 números, Gunderloy se vio sobrepasado por la cantidad de cartas, pedidos y fanzines al grado de verse obligado a vender la publicación. Tras pasar por varias manos, finalmente FS5 ha ganado en constancia y funcionalidad, por lo que sigue siendo la fuente de consulta más extensa, detallada y confiable.

Tan sólo en Estados Unidos se calcula que actualmente existen unas 10,000 publicaciones caseras que cubren frentes tan diversos como la música independiente, el cine B, la literatura avantpop, arte posmo, movimientos políticos (neo nazi, feminista, ecológicos, gay, de liberación animal, anarquismo, etc.), cultos religiosos weirdos, artistas específicos (REM, Morrisey, Prince, James Dean, etc), las comedias setenteras, marcas de jabón, graffiti, comics y un largo como entretenido etc. Igualmente, estas publicaciones existen en casi todos los países, incluyendo los que están bajo régimen militar y cosas así; también hay fanzines como Punk Planet, Megablast o Verbal Abuse que se encuentran, junto con mogollón más, en la Internet.

Ahora, el termino acortado a ZINE agrupa a una gran diversidad de publicaciones en el formato y tópicos imposibles de imaginar y contar; su manufactura, gracias al advenimiento de computadora personal y los paquetes informáticos de diseño a precio asequible, ha pasado de ser casera para convertirse en fuerte rival en cuanto a calidad de impresión e imagen de la prensa establecida; y en cuanto a la distribución, el punto flaco del movimiento, se ha logrado conquistar espacios tan preciados como lo son librerías, cafés y discotecas cool aunque todavía la mayor parte del manejo de las 'zines se realiza por medio del correo o de las recién formadas "Distro", una especie de cadena-catálogo de interesados (editores-tiendas-agencias-público) en todo este rollo.

Para los recién iniciados vayan algunos nombres de publicaciones interesantes: MRR, Flipside, Taladro, Apology Magazine, Moho, Grand Royale, Mondo 2000, I Hate Brenda, Renegados, Lounge, Angry Thoreaun, Hemofilia, Bust, Pagan's Head, We are the Weird, Can Control, Picahielo, PPR, Mister Density, Subkomix, Virus, Juxtapox, Oxido de Violetas, Boing!, Número Tres, Ben is dead.


TIJUANA UNDERGROUND PRESS.

La situación en nuestro país todavía no tiene una punta de iceberg visible pero eso no quiere decir que el flujo de información que se maneja por los canales subterráneos no sea de cuidado y sobre esto escribían JJ. Ríos y Jorge Monroy en la Banda Rockera #38: "Estas revistas, folletos y órganos de difusión y propagandización son autogestados, independientes, autosuficientes, impresos con rebeldía e inconformidad, que marcan una oportunidad de concientizar y motivar inquietudes personales que sirvan para la comunicación, exposición, encuentro, confrontación, organización, que abordan una urgencia de transformación de la apatía, soñolienta, conformista, nebulosa y pasiva realidad actual." Eso fue en 1988 cuando el listado de fanzines a nivel nacional no llegaba al medio centenar y ocho años después un recuento informal nos lleva a la cifra de casi mil ediciones independientes. Huele a espíritu adolescente ¿no?

Y en Tijuana ¿qué pasa? A mediados de los ochentas surgen las primeras fanzines (en el sentido estricto de la palabra) con ejemplos tan diversos como Púas, Lo Punk no es Moda, Feos y Curiosos, Psycho Candy, etc; lo suyo iba del punk arcaico de arenga anarquista con dibujos terribles y actitudes antisistema al pop tecnificado y insólitos llamamientos al desarrollo industrial.

Luego vinieron ejercicios espirituales de denso significado como El Centro de la Rabia, Entr'acte y Aiznetzicer, que cultivaban la crítica despiadada, el candor del fan combativo y la ingenuidad electro/pop/punk; por esos años, finales de los ochenta creo, la pelea en los terrenos "oficiales" se libraba entre revistas que la crítica especializada no sabía si definir como "egregias" o "populares": Communicare, Esquina Baja, Ranura del Ojo, Agit-prop y Tercera Llamada. Who cares, anyway.

Si en otra época y en otros lugares fue la generación beat, el rock, el punk o la vida aburrida lo que lanzó a nuestros héroes a realizar su fanzine, en nuestra ciudad fueron varias cosas las que sirvieron como detonador del boom fanzinero de los primeros noventas: la creación de la Licenciatura en Comunicaciones, el auge inusitado en la formación de grupos de música moderna, la indiferencia absoluta a una extraña asociación de escritores y claro, la desolación/emoción de vivir en una city como Tijuana.

Y así como otra gente se lanza a la calle, a los bares, a los cines para disfrutar de la vida; otros arrancaron hojas a sus libretas Universitarias, teclearon en máquinas o computers sus pensamientos, se fotocopiaron el alma y la mente para atestiguar y reclamar precisamente eso que Rimbaud y otros llaman la vida. El resultado fue variopinto y hubo de todo, tanto en calidad como en cantidad: de las propuestas neo literarias y la poesía adolescente (725, Requiem, Lunario, El Hocicón Nocturno) a las dedicadas a los vicios y desvaríos de la cultura noventera (El Acordeón, Al Tiro, El Sueño de la Gallina, Voltage, Propaganda Barata de Contra-Cultura Menor). Hey! hasta un intento de "Distro" hubo. Do you remember Amalgama que agrupaba a los fanzines Cent-Garde, El Centro de la Rabia, Expresión Deforme y Taladro; don't you? pues nosotros si aunque, desafortunadamente, ninguno de los implicados sabe quien archivo ese proyecto.

La prensa seria, en su mayoría, se hizo ciega y sorda ante los embates de información subte: a unos les hacia gracia y otros se sentían incómodos ante tanta pose e ingenuidad. Yo digo: "Todo mundo puede hacer un Zine, no todo mundo compra un Zine", Luis Rojo (de El Olor del Silencio) dice: "Tu tienes que hacer tus cosas como puedas, no hay suficientes medios oficiales para que todos escriban" y Daniel Rivera (de La Tribu Tharia) agrega: "Hay una necesidad de que la gente sepa que hay otra música y otras cosas muy aparte de lo que siempre escucha y ve". Reality bites, my friends y mientras unos se esfuerzan en editar lo mejor posible un zine, otros usan esa facilidad como pretexto para presentar alternativas que iran a parar justo en el cesto de basura. This sucks!, my friends.

Ahora, después de que algunos aseguran que nada nunca valió la pena, esto es lo que sacamos en conclusión: los chicos del Cent-garde "aprendieron a amar el odio que le tenían al aburrimiento" y a reclamar que "eso no fuera un gran problema si la gente no fuera tan apática y no le valiera madre todo el asunto" cuando su alter-ego, El Gran Show Secreto instaba a no mantener el viejo adagio de "si no vende, no sirve" para invitar a descubrir una cultura que suponían extremadamente honesta. La Lagartija servía para lanzar denuncias, ataques, diatribas, arte y hasta poesía a los ojos de sus lectores; por su parte, El Kolibry hace una y otra vez recuento del acontecer rockero de la city, Punto de Vista difunde insistentemente sus teorías humanistas y Cinematik informa que "sabemos hacer el amor gracias al cine y bombas molotov por culpa de las noticias" antes de alistarse para cubrir el próximo rave. El Sub-consiente (colectivo) escribe en su primer número: "Somos un potaje de nómadas urbanos, mascotas del mundo capitalista con ideas de sobra para ustedes" y en cambio, a los de Swenga Lele (a very personal emo-zine) les importa más detallar la vida y obra de un grupo de amigos (el suyo) que nadie conoce bajo una estética que puede pecar de infantiloide pero que, en suma, resulta muy divertida. El Olor del Silencio, mi zine local favorito, poco a poco se ha ido convirtiendo en una institución alternativa no sin antes mostrar su discrepancia con un "y no nos gusta y son mentiras y a quien le importa". Pero no todo es reclamo y protesta, La Tribu Tharia lucha por la rave-indicación de la música y cultura de baile; por su parte, Velocet reúne a la crema y nata del under local en su páginas y confiesa su atracción morbosa por la agitación y el revival pero también por el humor, lo weirdo y el avant pop que destila sin reserva y sin etiqueta

¿Poetitas malditos, decadentes, posers, prozac childrens, outsiders, Ultranautas de lo mega cool o solamente slackers con demasiado tiempo libre? I don't know prefiero cerrar con un certero comentario del crítico Leobardo Sarabia a El Centro de la Rabia que, creo, se puede hacer extensivo al contingente fanzinero local: "En fin da la impresión de que se trata de una juventud que tiene un concepto inmejorable de sí misma". Yeah, whatever.

PD. Compra un zine local o, mejor aún, edita uno.


*Texto publicado en la publicación El Puente, early 90s

sábado, 16 de junio de 2007

ensayo: Mis años 4AD

Mis años 4.A.D.



WARNING: Esto no es un recuento de la discografía de 4.A.D. ni mucho menos de sus artistas.


INTRO NOSTALGICA.
Mis años 4.A.D. me remiten a la primera mitad de los ochenta. Pasado el coletazo del punk y la new wave, el techno y el pop inglés fueron parte esencial de la banda sonora para una adolescencia hiperfeliz, consumista y snobground (¿se puede ser todo a la vez?).
Pero vamos, hay que situarnos en tiempo y espacio ¿si? Ok!, en la secu nadie entiende qué pasa: por un lado, las chicas se metían de lleno en el fenómeno de fans (Menudo, Chamos et al) y los chicos, pobres losers en proyección, se refugiaban en los discos de los hermanos mayores (The Who, AC-DC et al). Un horror.
Mi caso no era diferente ya que mientras mi hermana mayor iba de marcha todos los weeekends a la disco local, otro de mis hermanos se integraba a una pandilla surfera que gustaba del heavy y el rock progre más pasota. Sus discos sonaban en casa día y noche. A mí no me gustaban. Nada.
Por otro lado, la búsqueda por alternativas era tal inútil como infructuosa: la radio local era un asco [ejem, sigue siendo y así seguirá ad infinitum]. Dicen que la necesidad es la madre de todos los vicios -fuck, creo que no era así- y tal que, al leer algunas revistas, se enteraba uno de que "algo" estaba pasando en cuanto a la música. No importaba que "eso" estuviera pasando del otro lado del charco. Estaba pasando. Y eso era bueno.
Gracias al destino -cuestión de karma- tuve unos padres megacool, de esos padres con rarísimos dejos liberales que llevaban a sus niñatos los domingos a la disquería indie a comprar discos idem; ah, y esas revistas como N.M.E., Melody Maker, The Face, Record Mirror y tal. Ahí, en la nunca bien ponderada Liquorice Pizza, descubrí a los grupos de 4.A.D. (y los de Some Bizarre, Rough Trade, Factory, Cherry Red, Mute y otros tantos sellos que nos prometían un esplendoroso futuro).

EL SONIDO DE LA MELANCOLIA.
En ocasiones la tristeza es inentendible, la obscuridad intuye algo más que peligro y decadencia, la soledad puede ser un arma a punto de dispararse contra uno mismo. Un slogan para tiempo de crisis, un crisol, un vacío de esperanza que podemos o no encontrar. Una reacción a lo estridente y caótico, un barroquismo de ocasión, un pedazo de alma en el océano mediático que influye y nos confunde. Un contar de cosas bonitas porque sí o el contar cosas mórbidas porque no y decir tantas cosas o quizás simplemente dejarse llevar a otros sitios, visitar y palpar otras atmósferas, más densas o ligeras, menos amables o cuasi cursis de tanto soñar esas extrañas melodías para auto estéreos de importación y, al final, decidir si cambiar o no la vida paralela a esa eterna pregunta de "¿por qué debemos vestir always de negro?". Tres simples caracteres nos vendrían a dar una que otra respuesta.

>>Siempre me reí como un enano cuando alguien decía "Me gusta mucho el sonido 4.A.D."
Ja!, como si MARRS fuera idéntico a Dif Juz, o los Dead Can Dance a X-Mal Deutschland.
Sí, of course que lo de 4.A.D. era un compendio del sonido mal llamado "etéreo", pero también es cierto que iba más allá de eso. El sello de Ivo Watts-Russell era -es o, al menos, lo fue- un oasis de íntima euforia, de grupos exiliados de las listas de grandes ventas pero anclados en esa otra de grupos de culto frenético entre gente que los siente sólo suyos.

EL UNICO FAN EN MEXICO.
Walter Schmidt, entonces director de la revista Sonido, era uno de los pocos contactos musicales confiables para aquellos que creían que había algo más allá del hit parade o el catálogo de expresiones sixties, seventies o esa cosa del heavy. A Walter le encantaban los Cocteau Twins y grupos más o menos similares en cuanto a propuesta, sonido y estética. Walter was so cool al ponerlos en la revista -cuando eran mundialmente desconocidos- entre Iron Maiden y Kiss [Hey Walter!, we won].
Siempre pasa lo mismo: alguien escucha a algún grupo raro, le pone orgulloso el disco a los amigos y ahí empieza la cadena. ¿Se acordarán Joni y Sergio, amici metamodernos, del impacto que nos provocó el disco debú de Throwing Muses? A la mejor no, creo que ellos estaban ebrios o algo así cuando lo escuchamos. En fin, ¿habrá alguien de la tribu que se acuerde de cuantos fines de semana no salimos por grabar Good morning LA, el mejor programa de videos que se ha transmitido por televisora abierta? Nada de video djs, puro video ultra cool para amenizar el horario de cuatro a seis am [ahí vi el video de "Aikeea Guinea"]. Si, también nosotros algún día lo pensamos: "Somos los únicos en la city que escuchamos esta música". Éramos tan ingenuos.

>> Apostando de disco a los volados perdí uno de Low Life (con un ex-Cocteau Twins en sus filas) a manos de Ramón Amor (alias Bostich, grupo techno trance from Tj). Pero, si sirve de consuelo, le gane dos de Richenel. // En la sección de $1 dólar de una disquería local me encontré un día de 1986 varios discos de Bauhaus y aquel otro de The Birthday Party cuya portada sirvió para anunciar una fiesta techno posterior que, por cierto, estuvo muy nickel. // Un amigo me regaló su colección de discos de Cocteau Twins porque su mamá ya estaba harta de escuchar "esa música para maricones suicidas".

WE ARE FLOATING IN SPACE (4.A.D. live).
Por unos cuantos años, 84-87, San Diego fue un stop obligado para cualquier grupo alternativo que se preciara y estaba claro el porque: en ambos lados de la frontera, había un público cautivo para grupos tan disparatados, súper indies o en vías de canonización. De lo que nos interesa, recuerdo haber visto a los Cocteau Twins en su primera gira americana: diapositivas too artsy, sin batería y esos gorditos escoceses en las guitarras ruidosas. Los Cocteau Twins dieron el concierto más aburrido al que he ido -bueno, un poco menos que el de Laurie Anderson del que mejor me salí al lobby a platicar con una amiga-, su actuación decepcionó forever a más de uno: Liz Fraser, la voz de Dios estaba acatarrada y de aquel grifo celestial sólo salía un chorrito quejumbroso (siempre he pensado en lo que hubiera hecho el Broncolín en esa ocasión).
En cambio The Wolfgang Press, en un espacio reducido y ante menos de cien personas, dio constancia de su sobriedad y energía sonora que salía sorprendentemente de unos sintes casi de juguete. Recuerdo que Pussi, de Artefakto hoy Fussible, salió alucinado por la presencia escénica del grupo, tanto que la siguiente vez que vi a Artefacto en vivo, comprobé su capacidad de retención: reproducía al detalle todos los movimientos de Michael, aquel gigantón de pelo trenzado. También recuerdo a Lush sirviendo como teloneras a The Sisters of Mercy & Dannielle Dax. Too noise para los darkies, too drunkies para tocar bien y, sobre todo, a una Emma muerta de risa diciendo a los estáticos vampirindians: "Go to home, dumbs" .
En el Iguanas, el mejor lugar de conciertos que hubo -y habrá, I think so- en México vi a Xymox y a Breeders. A Xymox lo tengo en mi mente porque ese día tome mi primera cerveza -una Coors de bote-, porque hicieron mi noche al tocar "A day", porque la tribu snobground local se reunió en pleno y porque al final, junto con Moev nos dieron una noche techno que hasta hoy todos recordamos con agrado. A Breeders, por aquellos autógrafos tequileros, por su desmadrosa actuación -tocaron híper borrachas y súper mal- y porque se hicieron las chistosas al darse de besitos durante todo el concierto.
Realmente no recuerdo -sorry, soy un fuerte candidato al Alzheimer- si vi o no a Dead Can Dance, pero tengo una imagen de Lisa Gerrand saliendo al escenario dando bendiciones. Argh... so pathetic. De lo que si estoy seguro es de haber visto a Belly en un sitio pequeño, en la época de "Feed the tree" y "Gepetto"; me gustaron, sobre todo porque Tanya seguía cantando con la voz de niña tonta y esa atlética Gail Greenwood cubría a la perfección el papel de heavy rocker en pose macarra.

PIXIES NOT DEAD.
Mi grupo favorito del catálogo 4.A.D. es Pixies. Why? Intensidad pura, letras crípticas y perversas, toques surf, las frases en español, las guitarras noise-pop, un cantante excéntrico y dictatorial, etc. Todo lo que pudiera escribir -o leer acerca de Pixies- no podría explicar lo que sentí la primera vez que los escuche. ¿Fue un golpe directo al cerebro? ¿Un despertar fortuito? I don't know, no me interesa complicarme la vida imaginándome cómos y porqués. Pixies simplemente fueron el grupo americano de los ochenta (sorry, Sonic Youth). Por cierto, cuando escuche "Smell like a teen spirit" por radio, brinque de gusto: ¡La nueva canción de los Pixies! Ahora sí, al number one. Nada, que era Nirvana fagocitando no sólo el estilo sino la esencia de los Pixies; el éxito posterior de Kurt & company, el sold-out de la alternative generation, fue la prueba porque los Pixies, punks por excelencia, pertenecen a otra historia.

>> La elegancia no retornable de Colourbox, el country moderno de Tarnation, el avant-pop de Ultravivid Scene, lo étnico de Le Mystére des Voix Bulgares, el rasgo de adolescente tardío en Air Miami, la simplicidad granjera de Kendra Smith, la tristeza de Lisa Germano y Mark Kozelek, la nobleza intimista de Mojave 3; además, quedan en el teclado adjetivos innecesarios para la música de scheer, Paladins, Heidi Berry, Matt Johnson, His name is alive, Modern English, The Hope Blister o ese colectivo so weirdo llamado gusgus que tanto me gus-gusta. El sonido de la casa se diversifica y dispersa como tantas otras cosas, retiene la vertiente etérea o se dirige hacia la electrónica con soul. [Comentario extra: siempre me encanto el hecho que a Liz Fraser se le entendiera lo mismo que a Michael Stipe de R.E.M.: nada. Era fantástico.]

MITOS Y COTILLEOS.
1. Que los Cocteau Twins, al igual que los Thompson Twins, no eran ni gemelos ni herederos de Cocteau pero, si la memoria no falla, si fans acérrimos de la Siouxsie más darkie.
2. Que Frank Black fue secuestrado por extraterrestres en Centroamérica; su mítica gordura es una cortina de humo para distraer la atención. Ellos -you know who- lo eligieron como portavoz para las nuevas generaciones de post-selenitas.
3. Que las integrantes de The Breeders eran lesbianas poderosas y pachecas. Bueno, dos cuartas partes sí.
4. Que Pieter Nooten era pariente cercano a Dios; sobrino, creo.
5. Que Ivo, con las regalías de "Pump up the volume", se compró un castillo en el sur de Inglaterra donde realiza ceremonias paganas con música de This Mortal Coil.
6. Que, horas antes su concierto, Xymox perdía un partido de futbol ante mr. ejival y un buten de niurros from Tj.

LA HERENCIA.
Además de un buen número de producciones discográficas harto memorables, a 4.A.D le debemos cosas gratas, por ejemplo: el surgimiento de los incomparables y nunca suficientemente bien valorados My Bloody Valentine (el mix ambiental de los Cocteau Twins con el feedback guitarrero de los Jesus and Mary Chain); toda esa generación de grupos noise pop hispanos que crecieron venerando a Black Francis; el lado más sensible del trip hop y la música gótica; ese acercamiento a la música global no verbenera; todo esa estética tan cuidada en el arte y promoción de 23 envelope [nunca el diseño fue tan cálido, correcto y artístico]. Ah, también un sello tijuanero como Nimbostatic.
Pero en esta trama hay partes desagradables: la ruptura nada amigable de los Pixies, el saber que Tanya Donelly perdió la brújula y que Kristin Kirsh su hermanastra atraviesa por un momento similar; el pasar de la euforia por el tour All the virgos are mad al enojo por la noticia de que si comprabas un par de zapatos Dr. Martens te regalaban Shoe Pie, un sampler de 4.A.D. y el largo como inevitable etc. [Oh, el fin de los artistas cool y de culto].

TOP FIVE SONGS.
Si, ya se que son seis. Podría haber puesto veinticinco o diez, pero me quedo con estas canciones que significan, por diversos motivos, buten for me.

1. "Gigantic"/"Waves of mutilation'"- Pixies
2. "Pump up the volume".- M.A.R.R.S.
3. "Call me".- Throwing Muses
4. "Strength of strings".- This Mortal Coil
5. "I melt with you".- Modern English


PD: Time ago, en un rave con olor a multitud y smarties, tras probar unos cinco nitro balloons, perdí por unos instantes el conocimiento. Al recuperarme, sentí que todo lo etéreo había desaparecido. La era electropacheconoise había iniciado [psychocandy afterhours rules my life].

* Texto publicado en la revista Planeta X, early 90s.